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miércoles, 1 de abril de 2015

Cinco segundos...

Obra de María Amaral


En realidad, nadie conoce a nadie. Nadie traspasa los límites seguros del otro. La otracidad. La pantalla. El espacio que teje entre sus dos palmos y medio y su milímetro fuego, tacto, instinto de coraza. 
Casi nadie sostiene un abrazo por más de 5 segundos. 1,2,3,4,5...¡¡ABRAZO!! Dos bombas del latido juntas. Cerrar los ojos para que suceda ese momento pecho contra pecho. Esas dos ramas de árbol tuyo que quieres tender al otro para acercarlo a ti.

Tenemos montones de amigos en facebook y no nos reconocemos. Pero nuestros dedos lanzan likes como quien dice "Hola, estoy aquí. Te veo" 
Cientos de conversaciones en el wsp, grupos de chat, diversos emoticonos para sonrisa, guiño, beso, aplauso... 
_¡Hola!_ Mis dedos te dicen que ahora: pienso en ti. Pero mi voz se          calla.

Vivimos en un mundo que se lanza en picado a una vertiginosa crisis de humanidades. Una, de valores que se van incendiando como una jungla en llamas. Ya casi nadie, más allá de tu madre, tu hermano, los comerciales, te hace una llamadaCasi nadie escapa del febril impulso de sus dedos, tecleando la palabra o el emoticono perfecto, en vez de usar el teléfono para lo que verdaderamente se creó: la voz. ¡Joder, la voz! Tu voz, mi voz. El eco o el silencio que inunda una emoción. El tono de la voz amiga y la certeza de que no existe emoticono, ni mensaje que pueda sustituirte la grandeza de esos minutos. 
Porque una verdadera llamada, no es cuando vibra tu teléfono porque te llaman del trabajo o los comerciales. Una llamada es: cuando suena tu móvil y lo que vibra es tu piel.

Debería ser gratis la comunicación humana. Gratis, poder escuchar a cualquier hora la voz-latido de alguien que te importa. 
Porque somos manada o jauría solitaria cayendo en esta Era-Fría repleta de progreso y desconsuelo. Por un poco de amor, nos deshacemos. 
¡Labio, corazón, espejo, relámpago en los ojos! 
Si tú me miras: yo soy, existo. Si nos quedamos mudos en la mirada, somos principio de poema, lenguaje.  Otracidades que al fin se reconocen.

Cada soledad es distinta. La mía busca un trébol de cuatro hojas. Un árbol ramificado. Otra soledad que me invite a la suya y me hable como nos habla la vida: sin códigos, emoticonos, brevedades...

Abrazarse. Gesto que nace para sentir que Eres en el que te recoge. Abrazo. Árbol del otro que se te abre. Ramas que te abarcan para que sean también sus ojos, tu sonrisa, su voz... 


La llama de su vida 
por más de cinco segundos 
latiendo junto a la tuya 

viernes, 20 de marzo de 2015

"Estado del bienestar"


Me pregunto en qué telediario pronunciaran sus hechos. Cuándo la caja boba nos dirá: "son estos"
Estos los más pulcros verdugos, los corruptos. 
Los que juegan a dioses. Los dueños del veneno que corre por la tierra. Los ministros de Judas-Capitalismo. El que está coronando a los pueblos y a los días. El que solamente existe para elevar a sueño lo imprescindible...
"Tener un puesto en el mundo. Un salario digno. Un estado del bienestar cuidado de ti y de los tuyos.  Enseñando a los tuyos a crecer y abastecerse, a ser un día hombres libres..."
Pero nos siguen magreando, capan nuestros derechos y nos callan. 
Los que roban dinero, coleccionan dinero, prevarican y comen los mejores manjares... Pero cagan veneno. ¡Veneno! Cicuta con más ansia de poder.
Los que otorgan: ahora, tú te aprietas más la soga y tú: ¡revientaaaas!
Y yo, ¡que he nacido como un liquen en medio de esta furia para agarrar la piedra!
A esta sociedad la estoy llamando inhóspita, la estoy llamando angustia, culpa... 
¿Por qué seguimos siendo la misma soledad que toman dos caminos que se cruzan?
¡El liquen sobre la piedra ! o ¡el miedo sobre la furia!

Sabéis... Aquí, en nuestra hermosa ciudad del mar hay niños que este invierno no llevaron sus deberes a la escuela porque en su casa no llegan para pagar la luz. Niños, que con el rostro azul de la miseria, crecen temblándole a la vida con dos comidas al día. 

Pero nos dicen que existe un "ESTADO DEL BIENESTAR" 
¿Qué le hablen de roto al descosido? ¡Qué le den trigo al hambre y no le hablen de sobriedad! Que le hablen de "bienes", al llanto periférico de la ciudad que no se atreve a pisar el turista alemán. O a la esquina, que recoge la sombra a capela del inmigrante, del mendigo,o de la prostituta que todos juzgan sin conocer su historia.

Pero, dicen nuestros verdugos: "que esperemos, porque ya estamos saliendo de la crisis..." 
Que le hablen de espera al hombre de cincuenta al que le han cerrado la fábrica, o al anciano solitario al que le siguen rebajando la mísera pensión a cambio de una vida de entrega y sobriedad. 
Que le hablen de espera y estado del bienestar a mi hijo adolescente al que dentro de un año no podré pagar la universidad, mientras siguen ganando "ellos".

Pero hoy, hoy sólo esperamos que ganen nuestros versos...Y yo, que os reconozco que llevo una mujerdeaire flotando en mi cabeza, piso fuerte este suelo y os digo: ¡lo que quiero es que ganen nuestros sueños! Que los versos sean rojos y las palabras furias, piedras que lancemos contra ellos. 
Que los poemas sean fármaco que palie en algo nuestra angustia y que dejemos ya de someternos para juntar nuestras manos, nuestras bocas abiertas a la fuerza que ha de tener la palabra, y... ¡Qué venza la cometa de nuestra libertad!

Que tu ciudad y la mía no sea: esta ciudad dormida. 
Que nuestra vida no sea: la rima que ellos callan. 
El sueño que ellos pisan con su codicia infrahumana.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Nadie


Nadie sabrá de mis trincheras, ni que perdí mi causa en tu guerra y que ahora opto por hablar de lo social porque me enciende todo lo que detiene al hombre. 
Sé de un abecedario de furias contra mudos. De los muchos y los pocos que se cuentan con los dedos, cuando hay que sacar pecho para decirle ¡¡Basta!! al que te ahoga. 
¡Normal! Demasiado miedo a perder tu trabajo y que tu hogar se venda en las subastas de un banco. 

Amo la soledad de este naufragio cuando a las tantas de la noche me mira y se desviste de nieve entre mis dedos. Leo poemarios. ¡Sí! El dolor de los otros se me ha hecho necesario, pero mi herida es combatiente y sé que va sanando en la lucha o la utopía por un mundo mejor. 

Abrazo siempre fuerte a mis amigos. Sé que por ahora, a más de cinco mil millas de ti,  cuando algún valiente se me acerca; una boa me muerde las entrañas, y trato de sonreír pero otra que no soy yo: se aparta. 
Porque aprendes a construirte como de alfanje y a solas o mejor ni te mojas. 

Me gusta mucho la gente que habla de sus sueños; de aquello en lo que cree, lo que espera, lo que ofrece. 

Vibro en lo transparente. La mentira es más gris que la desgracia de no saber ser uno mismo. Cobarde, en mi lenguaje, es solo un eufemismo de sin alma y sin sangre. 

Ya sé que juzgar es de insensatos, pero si mi abuelo levantara la cabeza te partiría la boca a ti y a cada puto ambicioso que tapa su daga con corbata y asoma por el mundo para robar a otros.

Una vez, escribí en un cuaderno: "sobrevivo" 
Lo releo y tacho el "sobre" porque:
¡VIVO! y si me paro a pensarlo, estoy mejor que muchos...
Nunca me culpo de lo nuestro. Cada paz tuvo su hoguera y sé que si me pongo al desamor, voy a escribirle muy malos poemas. 
Por eso, esta es la piel de mi trinchera. 
A mí lo que me importa es la dignidad y la vida, ¡joder! Porque tengo un trabajo, donde veo gente muy enferma que a veces la pierde y no deja de luchar. 
Vivir es tener hambre, sangrar, sonreír, llorar  y tenderle tu brazo al que se apaga en llamas. 
Cuando sales del lodo lo constatas. Empiezas a hablar de fuerza y resiliencia. Hablas y te callas el puto vértigo. Tratas de ayudar a otros; a veces lloras con ellos y apenas nombras tus rotos. 
¿Sabes? Tengo una pancarta que grita: ¡¡¡NO MÁS RECORTES!!!
La guardo en el armario y de lo nuestro, intento crecer a solas. Porque mis sueños son más grandes que el candor de este incendio y su aurora.   Los versos vienen a mí, y ya nunca me hablan de matarte o morir. 

Ahora, estoy por otras cosas... 
Vivo y aún conservo mi trabajo en un hospital de la sanidad públicaY tengo una pancarta absoluta en el armario, que cuando hace falta sale y grita: 


¡¡ RECORTAROS VOSOTROS, LAS PELOTAS !!

miércoles, 7 de enero de 2015

La niña de la cueva y yo (Versión para Slam)


Vivíamos sin dar paso al invierno, la niña de la cueva y yo. Llevábamos leotardos y aún así, teníamos los sueños helados. Pero sobrevivíamos, siempre dentro de la cueva. Caminábamos lento sobre la nieve del recuerdo, porque era fértil y  paría otros recuerdos, y toda la cueva era un desguace. Y teníamos que ir esquivando los bultos, el hielo y las espinas que nos había derramado lo fiero de Diciembre. 
Nos protegíamos del hielo prendiendo un fuego de palabras. Entonces, llegaban los poemas. Y nosotras nos cogíamos de la mano y decíamos: ¡Entrad poemas! y los pobres poemas entraban en la cueva, inconscientes de que ya nunca podrían salir de ella porque serían para nutrir nuestra hoguera y nuestra soledad. Muchos de ellos, los quemábamos. Otros eran: poemas para manta, para los mismos pies y el corazón helado de los sueños. Otros, eran lluvia como llanto; para llorarlos dentro y que la niña, la cueva, y yo en la cima de la lluvia,  fuésemos al fin y al cabo la misma cosa.
Y así, resistíamos los días; sin dar paso a Diciembre, porque había sido cruel con nosotras, como la herida era cruel sobre la piel de la niña. Habíamos vivido mano a mano, la tez de dos diciembres después de él. Habíamos tejido el miedo al hombre. Habíamos quemado más de cien poemas. No sabíamos, ningún otro modo de supervivencia. Cerrábamos la puerta a los amigos. ¡Que no queremos salir, joder! Y Diciembre era un mes para estar dentro, para quemar poemas y hacerle la guerra al hielo.
Pero un día la niña de la cueva, se levantó de mi cama, se puso frente a mis ojos y dijo: ¡Basta! Y se escapó vestida con cuatro trapos de colores y sus zapatos rojos.  Tuve que armarme de valor para salir a buscarla. Me sorprendió que no hacía nada de frío, me cayó la noche encima y cuando regresé a la cueva; ella, estaba allí. Me miró sonriendo. Había puesto flores de invierno en todas las ventanas. Había comprado un lienzo con un océano y una cometa volando sobre él. Señaló la cometa y me dijo: ¡Esa, eres tú! Había dibujado un pájaro y un sol amaneciendo en nuestra habitación.  Yo no dejaba de asombrarme y entonces, me cogió de la mano, me llevó hasta la puerta, la abrió de par en par, y dijo: ¡Salid, poemas! Y empezaron a salir jubilosos, en busca de otra pieles o de otras niñas heridas, por haber sacado a flote a "su mujer de cuevas". Llenamos la cueva de sonidos. 
¡La vida era música! Llamamos a los amigos, porque era tiempo de celebrar la vida.
Y  regresamos al tumulto de los días. Al frío sobre el corazón caliente de Diciembre. Al ritmo de la piel en lo mundano.  Abrimos la puerta al invierno. Y esta vez, antes de que llegara el solsticio, nuestra casa-cueva ya estaba preparada.

*las imágenes han sido tomadas de la red

sábado, 27 de diciembre de 2014

"LITERATURA CERO"


Me pregunto, si alguna vez amaste con los ojos abiertos
Si alguna vez, lloraste y dejaste que en ti fuese la lluvia
A veces, me persigue el mismo sueño...
Llevo una imagen clavada en la memoria:
mis manos, haciéndote de barro
y tú,
que me miraste tres segundos desnudo
Nunca volviste a esta casa
Nunca
No volviste a mirarme a los ojos como aquella vez, desnudo

Ha sido Navidad y tú y yo, seguimos solos
y siempre regresa la misma repetición:
Amor, Conato, Principio de fuego
Soledades
No poder desnudarse es no poder abrir los ojos
Somos aún, literatura cero
Si no somos escritos
el corazón hereje tiene miedo

Una mujer va desnuda
Una mujer escribe un poema sobre tu cuerpo
Ahora, ya no somos:

Literatura Cero



domingo, 14 de diciembre de 2014

UN AÑO DE SLAM





*Imágenes de "Poetry Slam Barcelona"

A punto ya de concluir mi primer año de Slam, me gustaría poder expresar en esta pequeña historia todo lo que el Slam me ha ofrecido este primer año. 
La primera cosa ha sido: libertad. Libertad, porque los que me leéis ya sabéis que soy un tanto larga en la poesía y en el Slam nos dan tres minutos maravillosos para decir todo lo que tuviese que decir.
La otra cosa y, por supuesto, la más importante ha sido encontrar un montón de nuevos amigos. Amigos que sé que voy a tener por mucho tiempo. Amigos de todas las edades, con los que siempre hay abrazos y momentos hermosos que compartir. Amigos de la poesía y de la magia que ella nos regala. 
Recuerdo la primera vez que un amigo en un recital de poesía, cercano a la Navidad del 2013 me habló del mundo del Slam y en enero de 2014 ya empecé a acudir a él, simplemente como espectadora. 
El Poetry Slam de Barcelona me dejó completamente cautivada, pero aquel escenario era demasiado grande para mí, demasiadas caritas y ojos mirando. Aquí mismo os dejo el link de su plataforma en el face.  Poetry Slam Barcelona 

Bien, como os decía Poetry Slam Barcelona era aún un escenario inmenso para mis miedos, así que empecé a preparar mis textos y justo en marzo acudí por primera vez al Slam de Santa Coloma de Gramanet:  Santa Coloma Spoken Word
Recuerdo que ese día, a pesar de estar súper nerviosa y con un catarro impresionante, José Luís, el "Payaso Manchego", un gran poeta y speaker, me dio toda la confianza que necesitaba y lo disfruté muchísimo. Puedo aseguraros que el Slam es completamente adictivo, que siempre aprendes en él y que jamás deja a nadie indiferente. 
Porque el Poetry Slam es la auténtica poesía del juglar y en ella caben infinidad de temas: el amor y el desamor, la injusticia social, la revolución y las causas que nos mueven, etc... El Slam es una plataforma de literatura oral donde la poesía es vivida y recitada por boca del que la escribe, precisamente, para llevarla a un público que comparte con el slammer y desde el primer segundo la emoción. Nos juzgan, nos votan, nos aplauden y a veces al terminar un Slam, alguien se acerca a ti para decirte que le gusta mucho tu voz o que tu actuación le ha encantado y que cree que te han dado una puntuación injusta y eso también es muy grande. 
La segunda plataforma de Slam en la que empecé a participar fue el Slham Poetry L´Hospitalet, presentado por el gran Dani Orviz que siempre tiene esas genialidades tan únicas y suyas, que ya de por sí avivan intensamente al público que está asistiendo al Slam.
Y la última plataforma a la que he acudido desde su inicio en el mes de octubre, es el Llobregat Slam Poetry Un Slam muy especial porque cuenta con dos sedes y dos speakers fantásticos. Cada mes, el Llobregat Slam Poetry va alternándose entre Sant Boi de Llobregat con Cysko Muñoz y en El Prat de Llobregat con Marc García. Ambos son extraordinarios, tanto como poetas y slammers, como cuando se convierten en Speakers. 
Desde aquí quiero dar las gracias a todos los organizadores por las plataformas y las oportunidades de comunicación que nos ofrecen en ellas. Y desde aquí también deseo animaros a que, si aún no lo habéis hecho, acudáis a los Slams de vuestras ciudades porque estoy segura de que os van a cautivar. 

Y ya para finalizar, os dejo aquí un par de vídeos de mi primer año de Slam

Os recuerdo; que ahora estoy escribiendo en un nuevo espacio y que en este voy a seguir compartiendo textos y vídeos del Slam

Os dejo aquí el link para quien aún no lo conozca, 
así que por favor ¡¡no me dejéis allí solita!! 
que ya sabéis como me encanta compartir con vosotros. 




viernes, 21 de noviembre de 2014

Porque hoy...

* Luces de Navidad colgadas a finales de octubre en Barcelona
Porque hoy vengo a  contaros que el mundo tendrá  más frío cuando llegue diciembre y  regrese la suerte de no poder labrar un cielo digno. 
Un techo sostenible para los desamparados. Porque se están anunciando en miles de colores las luces comerciantes de  la “otra Navidad” y nadie asoma al mundo a repartir el pan y el vino de los feudos. A decirles que coman y comulguen de sus propios pecados. Que entreguen lo robado y paguen con la sangre por sus culpas… 
¡Qué lleven a sus hijos a las colas del paro y pongan en sus manos, tan blanquísimas, la fría dote de la espera y la angustia…!
¡Qué empiecen de una vez por todas las luces y los días de las revoluciones! Porque hemos tardado demasiado y nos están robando la vida.
¡Qué vuelvan los herederos del 15 de mayo a esta blanca batalla,  cuando llegue diciembre y huele el pueblo a miedo!
¡Qué se llenen las plazas y las avenidas! 
¡Qué se apaguen las luces blancas y amarillas!_ porque no ha de haber Navidad si no existe alimento y hogar para todos.
¡Qué sea un grano el gesto y una montaña el intento a sabiendas de que juntos podremos lograrlo!


Qué no sigan imponiendo su norma, las sucias bocas y manos de los que agotan, de los que abrasan, de los que rompen y envilecen la tierra que nosotros amamos. 
....El mundo que ha de seguir levantando del suelo a los vencidos.
Y si no es mucho pedir, también me pido:
¡Qué me traigan de vuelta a Salinas, a Lorca, o a Machado!
¡Qué vuelvan los quebrados, los rotos, los forzosamente huidos! O en su falta de ellos otros mismos, con la palabra azul y el Sur frente a los ojos.
¡Qué regresen las fuerzas de mi infancia a aquel patio andaluz dormido entre olivares! 
¡Que no deje jamás mi sangre y mi recuerdo a mi tierna y dolida madreabuela! 
¡Que el furgón de la pena me devuelva el fusil y al abuelo sesgado!
Porque de ellos se contagiaron cada uno de mis gestos. Porque en ellos… 

Fue mi madre, mi carne, mi linaje. ¡Mi cuna! mi más llana esperanza quedándose desnuda ante el desamparo.


¡Qué perduren conmigo por siempre y en mi voz vivan los míos 
porque en ellos, yo soy la de ahora!   

                      Yo, sigo siendo: la rebelde y la roja incendiada.


La incansable, la acusadora y la eterna  guerrera de las causas del alma. La madera del árbol caído y la mujer del aire y la herida.


LA BOCA, que ahora,  os está llamando a la  vida


¡A la VIDA! a la vida...


... o al duro tumulto ¡de las barricadas!



domingo, 16 de noviembre de 2014

Busco, yo sé que busco. (Vídeo montaje)

Y sé, que sólo busco...
Porque tantas veces de trapo yo rota, quebrada niña mía... 
Yo muñeca en las horas, quimera de amor, hechicera sin mago. 
Yo cáscara, ceniza, sal, lágrima y piel, dádiva y lava de amor. 
Pasajera sin pasaje. Yo, sin ateroma de culpa. 
Yo en la voz que me desnuda. 
Yo, ama del abandono. 
Desnuda yo de todo lo que al fin logré morir en mí. Y al fin muerta de aquella y de lo que no me conecta con la vida, el árbol y la rama; sigo buscando y sin saber bien lo que busco desentierro poemas del lodo, abandono la pose del No y la resistencia.
Por que al fin, hoy... 
Rota muñeca, yo. Rota niña azul de carne, hueso y trapo. Rota cometa de blanco y raso vuelo. Libre ave de paso en mujer de mí o del aire... 
Por fin: me miro compasiva y me construyo. 
Me pinto los ojos del espejo y me voy resumiendo entre sonrisa y silencio, a trazos. 
Y a día de hoy: escribo, arriesgo, asumo. 
Pinto una vida a mi delirio. Vibro, elijo, respiro y al fin por fin:                                                                          me Amo

martes, 11 de noviembre de 2014

¿La vida era ésto?


Y quien podría decirme si la vida era ésto...
Si no era el gesto o la mano de mi madre, secándome las lágrimas.
Si la vida no era un precipicio y haber sobrevivido a aquel que me empujaba.
Si no era degollarme, de una vez por todas las trenzas para crecer de él con la inocencia adulta a cuestas.
¿Quien podría decirme por qué no es igual de justa la vida para todos? ¿Por qué no es lo mismo estar aquí o en Gaza? ¿Por qué el mundo se apaga y nadie hace nada?
Por qué la vida a veces se coagula y en parte del planeta parece una trinchera...
¿Por qué no intentan nuestras vidas, la nobleza de abrir siempre los brazos y darnos, como las ramas de un árbol ?
¿Acaso no es la vida, llegar a tiempo al corazón?
O no es una locura vivir la vida, como quien pinta un lienzo y elige por instinto su color.
¿No sería la vida tan sólo un abalorio de proezas? ¿o una Navidad perfecta, sin luces pero con suficiente pan para los que no tienen nada?
Quien podría decirme si la vida era ésto: tener estancias en el pecho para todo aquel que amas; espacios con puertas y ventanas abiertas, para que entren y salgan cuando quieran...
Decidme, si la vida no es el fuego que vive en un poema, si no es andar descalzo y pisar, a veces, piedras.
Si no es la vida nuestro cofre del tesoro.
Si no es una intención o solamente es una estación de paso.
Si acaso no es también la vida: haber besado la frente del fracaso y por ello; guardarnos intactos los sueños con los que aún no nos atrevemos.
Si la vida no era volar una cometa o ser uno mismo la cometa y subir y subir para caer desde más alto.
O si acaso no es la vida; abrirse el pecho, poner el corazón frente a tus egos, para atreverte a decirles: ¡No, os quiero!
Decidme, si la vida no era tratar de se feliz con lo que tengo y mirar hacia al mar y decir libertad para alcanzar nuestros nombres.

O si la vida no era sólo uno de tus besos y contarle a tu tristeza que muchas veces te pienso.
Quien podría decirme...
Si la vida no es un cúmulo de instantes o de anhelos, o la canción que ahora siento...
Si la vida no es inaugurar el invierno y querer prender en él una fogata, para templarnos la piel de la esperanza.
Si la vida no es la causa, o la causa no es el alma, y comprender sin palabras: que esta vida es lo único que tenemos, y que llevamos al niño dentro para aprender mejor a ser adultos...
Respiramos y somos el aire y el viento; bailamos y somos el baile, cantamos y somos la voz que nos levanta.
En este instante, en esta piel...
¡Ahora!
Decidme, acaso ¿No era ésto, la vida?



La vida era esto...
Haber vivido a tiempo 
la lágrima y el beso
Regresar a uno mismo
Proclamar a la tribu

sábado, 8 de noviembre de 2014

Escribíamos y mordíamos el fuego


Escribíamos y mordíamos el fuego
o mejor podría decirte: éramos el fuego... 
Así se nos conoce. 
Que tonta esa etiqueta que resume "poeta" y poeta parece solo un personaje. Un equilibrista niño o un torpe trapecista subido a la colina del sentimiento humano.
Poeta, es emergencia y lluvia sobre fuego.
Y tú lo que no sabes, es que llevo un alma salvaje, como un león rugiéndome...
Las palabras son hálitos de sangre. 
Labios testimoniosos, recónditos paisajes del corazón-paraje. 
Si soy, Soy para vivir el fuego. 
Si escribo, lo hago para seguir viviendo.
Nada tiene sentido si no hay por dentro un rojo más vivo que el de la propia sangre. 
¿A quien le importa un verbo que no fecunde el aire?
¿Y quien no se ha visto a sí mismo, desnudo y roto contra el abismo de un amor-pura-sangre?

Mira como abro mis brazos en cruz...
¡Dispárame! 
Si no lo haces, nunca sabrás hasta que punto existo para poner mi mano sobre el fuego.
¡Dame un mundo o un beso! porque si no lo haces, no podrás ser llamado hombre. 

Yo vengo del lugar donde la emergencia es grande.
Y aquí, estamos necesitando tanto amor...
Vivimos entre paneles de abejas, aglomerados.
Ochenta metros cuadrados son puro y auténtico lujo. 
Somos ventanas abiertas al mundo,  en ciudades que presumen de ser cosmopolitas. Boulevares de la risa o la hecatombe, veneno para el corazón de los de mi lugar y yo... 
Ya solamente me alzo para pedir abrazos que nos abarquen los siglos o los días. Y que llueva, mejor, siempre del lado bueno. 
Que de una vez por todas; la puta navidad no llene la pobreza y sus rincones de luces brillantes que no saben a pan, ni nutren a aquellos que solo va sumando días, como quien da un mal paso y sigue coagulando su calvario.

Llegar o no llegar a fin de mes...
Y siempre, los mismos gilipollas golpeando con la vara del poder... ¡Su corazón de hielo, esparce tanto frío en las ciudades!
Y yo, que como fuego me he pedido solo un beso tuyo.
¡Joder, un beso! Y un despertar para el mundo... 
Porque ¿sabes? del lugar del que yo vengo, la vida a fin de cuentas, nos dura, lo que nos dura la piel del corazón. Esa tela tan fina, que me sigo zurciendo como quien va viviendo y dice: ¡Ven y ámame o mátame!
Pero si vas a hacerlo; dame justo en el centro, ahí donde el amor te viene grande...

¡Maldita Navidad en Noviembre!
Sé que estamos temblando porque vamos a morir de tanta nieve.
Y yo, que soy de aquellos que escribíamos para morder el fuego; sé que ¡Nunca me rendiré!
Habitaré la noche y ella será mi traje y no diré jamás que en este insomnio admito que te amo, como no se sabe amar la humanidad;
aquí en las ciudades jaula, o en el verde los parques.

Escribíamos y mordíamos el fuego...
Era también una manera muy diestra de querer zurcirse el corazón
¡Qué tonta esa etiqueta que resume "poeta"
en una sola palabra!

"mujer de aire"


viernes, 31 de octubre de 2014

Te equivocas en todo, tonto mío...


H u y e s   d e   t u   d e s e o
Lo he visto, al roce de mis dedos.
Lo  he  visto, volándose desnudo en un sólo reproche tuyo. Y sí, 

lo reconozco: yo también le he huido. Con los versos vencidos y fósforo en los ojos.
Y te juro, que más de una vez, le he visto vistiendo el disimulo. Desnudo y en pura flor del "mímulus"
Y también lo he soñado contigo, pero sin ti...
Subiéndose a la cima de mi anhelo. Con los labios fruncidos para beso, con el cuerpo pidiéndonos a gritos. Con el rock and roll de los sentidos escapando por los bordes de tu pecho. Crujiendo, como cruje el jirón de la mañana, como cruje la nada de la ausencia, como cruje y se parte en mil pedazos el temblor de mi sueño esta noche.

Y tú aún no sabes, tonto mío, que a veces te contemplo como a un niño por dentro con su alma de león...
Reconoces mi voz, pero no ruges
Y quien te dijo, ¿Qué acaso fuese yo el amor disfrazado?
¿O que escriba los poemas con una media de seda 
en cada pierna? Sentada sobre la cama. Desnuda, sola y amparada por un instante de ti, en esos ojos redondos, cuando me enfrentas y vuelves a eligir la misma huida.
Dime quien te dijo, tonto mío; que yo empiece el Amor por el techoQue sea tan arriesgada, que me lance sin armas a la guerra o sin correspondencia alguna ¿Yo?
¿A la roja trinchera del amor para balazo a pecho abierto?
Yo, que en rojo sólo anhelo, cruzar el alma del Deseo.
Latir. Saber si me recoges y vuelves a entregarte 
a fuego limpio 
una o mil veces. Si me sueñas, me recuerdas, resuenas y retumbas en mi pecho en verde o en corales.

Q u i e n    t e   d i j o...
¿Qué yo no me bastase 
para curar con alas de palabras
la piel de los vestidos que sueñas que me arrancas? 
¿Dime, en que verso leíste mi secreto? Que soy una cometa veloz que se alza contra el viento y vibro en esta voz que el corazón nos calla. 
Quien te dice, que yo no esté jugando al puto verso en todo 
lo que tú, me has leído. 
O que pronuncie la palabra "amor" como una insensata, a pecho abierto contra el hambre o el hombre. 
¿Quien te dice, que yo me lance a "amor" sin seguro de amor a todo riesgo? 
¿Cómo puedes pensar que en estos tiempos del hombre sea 
aún romántica, tontántica, angélica o idiota?
Yo: que sólo sueño un sueño,
mientras tú; sonríes 
o me miras a hurtadillas. Si me lees; tratas de analizarme, y te equivocas en todo, porque huyes, y estás tan ciego que no puedes leer:

Que s
ólo me he vestido para empezar un sueño.
Yo sólo he escrito: D E S E O  y le he puesto una flecha
y las letras de tu nombre          
t o n t o    m í o   


"mujer de aire"

martes, 28 de octubre de 2014

Miguitas de pan


No escribiré tu nombre.
Si me paro a contemplarme me diluyo.
Este griterío en mi cabeza, en esta ciudad tan grande que no me verá llorar. 
Esta ciudad tan llena de pretéritos; tan viva de muertitos y tan de moda en su crisis jocosa, echándonos la culpa de todo a bocajarro.
Pero ha llegado noviembre y ya han colgado las luces que esperan la consigna que dicte: ¡Consumid y ser felices! ¡Llega la Navidad!
A esta ciudad tan llena de desahucios, tan lacrimosa y tan ciega de otras lágrimas.
Al amor de aprendernos también lo desahuciamos.
Y yo que iba vestida tan bonita.
Tan bonita y tan limpia fui contigo, que sólo te dejaba mis palabras, que como decía mi abuela: podrían muy bien haber sido miguitas de pan. 

"Si quieres conquistar a un chico que te gusta, sólo tienes que ponerte bonita y dejar a tu paso miguitas de pan blanco para él...
Los hombres, son así de sencillos". 
Eso me decía...
Pero esta tarde supe que yo te dejé mis migajas de pan para nada. Que yo desperdicié mi pan para quien no se atreve al hambre. 
Para quien ya tuvo bonitas vistiéndole el amor y no subió al amor de las bonitas, ni supo cómo amarse jamás de los jamases.

Lecciones aprendidas: 
"Lo que no ha de ser para ti, déjalo volar"
Tú me lo decías, madre-abuela y yo tan torpe.
Pero sé muy bien que esto, no es un poema ni yo soy poeta.
Soy la mujer oceánica. La que ahonda los mares y se ahoga en su propia sed de mar.
Esto no, no es un poema. 
Aquí sólo se cierra la historia más antigua de la humanidad. 
Parece que mi tonto corazón no ha cesado de insistir en buscarte y buscarte, para dejar sus migajas por esta ciudad tan grande que como nosotros, tampoco se sabe amar.
Tantas migajas en vano...
Y yo que sólo siento madre-abuela, que hoy pago la culpa de no haber correspondido, más de una vez, a otras miguitas.
Todo es una absurda ecuación que no podemos resolver. 
No aprendemos a amarnos ni a despejarnos la X. 
Soñamos y sabemos que un día; o aprendemos a amar de verdad o moriremos de "Nada" con las agendas repletas, en esta ciudad tan jaula.
Este griterío bailando en mi cabeza. Migajas que se retiran hacia su acabose el pan. 
Si me paro a contemplarte: sólo lloro y me diluyo.
Soy la mujer oceánica. La mujer del verbo y de la sal.
Aun así, no escribiré tu nombre. 
Tú nunca lo leerás. 



"mujer de aire"

martes, 21 de octubre de 2014

Mantra de Mujer, por Malala (Slam)

* Imagen yin y yang César Ramírez


Valiente esa mujer, que cierra sus tinieblas y enhebra un nuevo pacto con la vida. 
Hermosa la mujer arrecife, la mujer colina, la mujer tempestad. La que escribe sus vértices y se abre de sal.
Auténtica la mujer coraje, la mujer trinchera, la que enfrenta sus guerras y no busca en la boca del error la derrota.
Paciente la mujer de arena, la mujer arroyo, la mujer cobijo de los sueños rotos. La mujer de este siglo, la mujer inconclusa, la mujer del ahora.
Bendita la mujer esperanza a pesar de los tiempos que corren.
La que rompe los cofres del tedio y el orden, la que viste y se calza su propia verdad. La que nunca se miente.
La mujer, del grito rojo en la garganta.
La que canta sin llanto los días de lluvia.
La que llora la lluvia y avanza
La que hoy no se rinde.

La mujer que nos vive.
La mujer que nos llama.
La mujer que nos llama.
Yo, quiero estar ahí.
Yo: hermana milenaria de luna, estrella, sol, planeta. 
Yo: la amante. La dádiva, la vida, la sangre. 
Yo, la que canta, la que danza, la que llora, la engendra, la que pare con dolor. La que amamanta, la que educa.
Yo, en la guerrera tribal, yo en la virginal...  
Herida o glorificada. Jironeada, devastada, atada de pies y manos, vapuleada, por los siglos de los siglos
¡Quiero estar ahí!
Sin lisonja, sin lágrima, sin ego. Sin odio, ni territorio.
Yo, Diosa de ti. Yo, la Dakini.
Quiero: pisar firmemente la Tierra del hombre. 
Yo, mujer redonda, completa en todas las edades. Yo, en la libertaria en la niña salvaje. Yo, en mi espíritu tan sabio como anciano. 
Quiero nacer y que me dejen Ser. Que no me rasguen, ni me borren. 
Y amanecer desnuda frente al hombre, para decir: 
Que voy a pronunciarme y a filas de la vida, me voy a construir y sanaré cada herida y nunca más seré carnaza, ni costilla, ni jirón, ni carne de cañón.
Yo: la manzana y la voz. Yo, la Eva milenaria.
Quiero: unificar Mujer y Hombre. 
Que no vuelva a existir jamás guerra entre los sexos. 
Que no viva en el mundo ni una sola niña sin escuela, para que mañana pueda educar sabiamente:
al hombre y  la mujer
al hombre y  la mujer
al hombre y  la mujer

Para que mañana pueda estar aquí y Ser.                                      
                             Mujer sin guerra.
                                   Mujer madre de Tierra. Mujer.