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viernes, 19 de septiembre de 2014

Vídeo poema "Cometas en la Sangre"


Este poema lo escribí, como participación en un recital contra la violencia de género y posteriormente quise adaptarlo para llevarlo a Slam, porque me parece un tema necesario y obligado en estos tiempos que siguen corriendo, a día de hoy, para la mujer. 


Y este es el resultado...

 

COMETAS EN LA SANGRE

¡Sí yo llevo cometas! ¡Aviones en la sangre!
Si ya me vi temblando en este cuerpo
cada vez que intentado la daga del amor en boca equivocada...
Si me han dejado aquí para parirme cien veces
en carne de la hembra
y ser tierra del hombre y Pangea
Y hoy me siento perdida por su error,
y a mi aire, a mi cielo, a la madre
y hacia mi verbo huyo...

Y dime, ¿adónde tú? 
Si en mi vientre copulan semilleros de astros
Si en mi pueblo del Sur 
el diablo ha quedado vapuleado y sin rabo
Si llevo siete lustros 
intentando la luz y la fe de la entrega
incendiando la tierra del hombre
caminando descalza sobre ascuas
y avalando las causas que se alzan con nombre de mujer

Si mi linaje, el de la Eva es
y muerdo la manzana de la vida
Y de la lágrima nazco
de la herida y el látigo del hombre
me he construido Torre

Y dónde el hombre...
Al sueño de mi sueño verdadero
Alud que sepa amarme y me combata 
Y no me rasgue las telas
ni me vea simple jirón o costilla de la primera Eva

Si en mí la tierra fértil
cuando abro hacia el cielo mis muslos
¿En qué lugar tu mundo?
¿En qué lugar perdiste el don de la ternura?
Y en que tierra de sombras ¿Tu hombre se hizo bestia?
Y dime, quién tutela tus cofres del tesoro
si con los ojos vendados vas
y con el alma cerrada te lanzas al amor

¿Por qué esperas comprarme con joyas y lisonjas?
Si yo, desnuda de abalorios voy y calzo otro lenguaje
Y en mi camino soy: la sola voz del Aire

Si simplemente escribo lo vivido y aún siento que estoy
en peligro perpetuo de extinción
cada vez que a una hermana le levantan la voz
o la golpean
con la mirada fría o turbulenta...

Si llevo siete vidas felinas de mujer
Intentando un destino de tu piel con mi piel
Poniendo todo en juego por mi cumbre de luz y tu apertura

Si me han tachado de loca o de bruja
y simplemente soy la que se intenta Dakini
y aún es loba
la que llega desnuda a la colina
la que llora como tú por otra vida

Si yo creo, me creo
doy a luz a tus hijos
y sangro, me desangro
y vuelvo a ser la brea de la vida
¡Mírame! Si he abierto los brazos en cruz
y ya no quedan balas para mi pecho de fuego

Si yo soy la de Nadie
Yo soy la del Aire
Si yo soplo y enciendo vuestros mundos
Si yo con estos dedos resuelvo tu equilibrio
Si yo soy la que VIBRO y la que ESCRIBE
en el AIRE:

MI NOMBRE, MI BORLA, MI PIEL
MI HONRA, DE MUJER

sábado, 8 de marzo de 2014

Cometas en la sangre




Si yo llevo cometas, aviones en la sangre...
Si ya me vi temblando en este cuerpo, cada vez que he intentado la daga del amor en boca equivocada. 
Si me han dejado aquí, para parirme cien veces en carne de la hembra y ser tierra del hombre y Pangea y hoy me siento perdida por su error y a mi aire, a mi cielo, a la madre y hacia mi verbo huyo.
 Y dime ¿A dónde tú? Si en mi vientre copulan semilleros de astros; si en mi pueblo del Sur, el diablo ha quedado vapuleado y sin rabo... Si llevo siete lustros intentando la luz y la fe de la entrega; incendiando la tierra del hombre,  caminando descalza sobre ascuas y  avalando las causas que se alzan con nombre de mujer.
Si mi linaje, el de la Eva es y muerdo la manzana de la vida y de la lágrima nazco; de la herida y el látigo del hombre, me he construido torre...
Y dónde el hombre, al sueño de mi sueño verdadero; alud que sepa amarme y me combata y no me rasgue las telas, ni me vea simple jirón o costilla de la primera Eva. Si en mí la tierra fértil, cuando abro hacia el cielo mis muslos, en qué lugar tu mundo, en qué lugar perdiste el don de la ternura y en qué tierra de sombras tu hombre se hizo bestia. 
Y dime quien tutela, tus cofres del tesoro si con los ojos vendados vas y con el alma cerrada te lanzas al amor...
Por qué esperas comprarme con joyas y lisonjas,  si yo; desnuda de abalorios voy y calzo otro lenguaje y en mi camino soy: la sola voz del aire.
Si simplemente escribo lo vivido  y aún siento que estoy en peligro perpetuo de extinción; cada vez que a una hermana le levantan la voz o la golpean con la mirada fría y turbulenta...
Si llevo siete vidas felinas de mujer; intentando un destino en mi piel con tu piel, poniendo todo en juego por mi cumbre de luz y tu apertura...
Si me han tachado de loca o de bruja y simplemente soy; la que se intenta Dakini y aun es loba, la que llega desnuda a la colina, la que llora como tú por otra vida... 
Si yo creo: me creo, doy a luz a tus hijos y sangro; me desangro, cada vez que menstruo y vuelvo a ser la brea de la vida.
Mírame ¿A crees dónde vas tan bravo y decido? Si he abierto los brazos en cruz y ya no quedan balas para mi pecho de fuego...
Si yo soy la de Nadie, si yo soy la del Aire, si llevo en mi vientre el mar y la dádiva, si Soplo y enciendo vuestros mundos, si en mí ya ha vivido la Madre y la Nodriza, si yo con estos dedos resuelvo tu equilibrio, si yo soy la que vibro y  la que escribe en el aire:

mi nombre,
mi borla, mi piel,
mi honra de mujer

"mujer de aire"



sábado, 15 de febrero de 2014

Testamento

"Cielo y Tierra" de Antonio Tordesillas

Que mi boca era un yo misma, lo sabías...
Que mi piel no fue territorio, sino lenguaje. 
Que mi horma y mi norma, son el viento y el aire.
Que mi ciudad es de Nadie y mi pueblo, mi Sur.
Que ahora aprendo a vivir, con lo que llevo puesto y me rima. Que abro, los ojos como templos y asumo y reconozco: que la tristeza no es manta, ni borla y la reforma es un cauce, no un hogar todavía.
Que uno debe, primero: aprenderse en la sal y edificarse, antes de darse prestado.
Que a día de hoy, aquí: se intenta el ejercicio de aprender a bucear y trepar montes.)
(Que mi vientre, es la dádiva que se ofrece y se honra. Que mi mundo, es un sueño que se hace y se goza. Que mi intención: es la vida y lo que pones en juego por el amor sin sombra y su lucero.
Que mi noche tardía, es mi día y en él o en ella; me he ido derramando.
Que he derrochado las horas frente al verso y el fuego y me hago cargo, 
de todo cuanto he roto, en su nombre.
Que ya sabías, lo sabías... Que voy muriendo a chorros, por un soplo de luz. 
Por la hebra y la niña que ayer brillaba púrpura en mi pecho.
Que no tengo palacios y sólo soy un sueño de mujer. 
Una hembra de piel y de sangre.
Una boca que late, una nube fecunda. Una rama, que se intenta y se trepa. 
Esta mujer, que me nombra, en la que pregunta el ¿Dónde? 
Que derrocha y agota pronombres y no adquiere ropajes, ni apellidos de nadie.
La que duerme conmigo y se amanece, a cosa hecha, voraz y en llamas.
La que muerde en mi cuerpo las mañanas y ansía tanto el Norte.
La que dicta: que tengo un territorio tutelado, un camino y un cofre. Un sauce, para el llanto...
Que he surcado los miedos, que lo he intentado todo y he caído contigo en picado y prefiero lo digno de levantarme sola. 
Que me nutro en el musgo y me interpolo en esta otra, que también es mi voz y mi mujer en cueros. 
Que mi tierra es salvaje y me enraízo en el aire y alita de Alma o Loba, ahora y siempre he sido. 
Que me voy y no vuelvo: porque no puedo más. Porque no he aceptado un No, por un no tengo. 
Que mi llanto, es mi quiero o mi quiebro y mi nunca, es ahora. 
Que mi adiós es una rémora colgándome de la boca. Un huyo, para siempre, porque tú, me has mentido.
Que nada tiene sentido, si lo piensas...
Pues tu roto es el fuego y mi fortuna el agua. Que en ti ya me he mojado y en ti me seco en llamas. 
Que he hecho testamento bajo el sol y he escrito sobre el viento: 
Que aquí ya no se rasga,  aquí ya no se jode, aquí no se dicta, ni se levanta el verbo o se regala el plomo y el cansancio...
Aquí se va de rojo y no de luto. Aquí no se oscurece, ni se apaga la luz...
                                                      He dicho                                                  
En mí ya no se juega; 
no puede acudirse a pata coja.
Que prefieras tu suerte, compañero y con ella te valgas y te sobres.
Que no inventes,  no sueñes,  no vuelvas, mañana a pronunciarme.
Aquí, ya nada tiembla y el invierno, no suda, su témpano de nieve.
Aquí, vuela el Arube hacia otra primavera.
Aquí se habita y vibra mi Elegía.
Aquí se abrasa el Aire y se enciende una Vida.
Aquí... 
Aquí, voy a vestir 
de largo la Poesía.

"mujer de aire"

 He dicho...



domingo, 25 de noviembre de 2012

La puerta

Ella dice que ha sido con la puerta
te baja la mirada, respira, se sostiene
sabe que empieza a repetirse
que ya viste los grises, los rotos,
las sombras de su rostro
tantos días...
Entonces, lo pronuncia antes que tú:
"parece que me han dado una paliza”
cualquier día se rompe pero hoy no
derrama frente a ti su media sonrisa amoratada
coraza de cristal que la sostiene
inspira de nuevo
casi te huye
te pide con los ojos que no insistas
que la puerta es la puerta
la puta y ruda puerta

te lo ha dicho mil veces