Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de octubre de 2014

Mantra de Mujer, por Malala (Slam)

* Imagen yin y yang César Ramírez


Valiente esa mujer, que cierra sus tinieblas y enhebra un nuevo pacto con la vida. 
Hermosa la mujer arrecife, la mujer colina, la mujer tempestad. La que escribe sus vértices y se abre de sal.
Auténtica la mujer coraje, la mujer trinchera, la que enfrenta sus guerras y no busca en la boca del error la derrota.
Paciente la mujer de arena, la mujer arroyo, la mujer cobijo de los sueños rotos. La mujer de este siglo, la mujer inconclusa, la mujer del ahora.
Bendita la mujer esperanza a pesar de los tiempos que corren.
La que rompe los cofres del tedio y el orden, la que viste y se calza su propia verdad. La que nunca se miente.
La mujer, del grito rojo en la garganta.
La que canta sin llanto los días de lluvia.
La que llora la lluvia y avanza
La que hoy no se rinde.

La mujer que nos vive.
La mujer que nos llama.
La mujer que nos llama.
Yo, quiero estar ahí.
Yo: hermana milenaria de luna, estrella, sol, planeta. 
Yo: la amante. La dádiva, la vida, la sangre. 
Yo, la que canta, la que danza, la que llora, la engendra, la que pare con dolor. La que amamanta, la que educa.
Yo, en la guerrera tribal, yo en la virginal...  
Herida o glorificada. Jironeada, devastada, atada de pies y manos, vapuleada, por los siglos de los siglos
¡Quiero estar ahí!
Sin lisonja, sin lágrima, sin ego. Sin odio, ni territorio.
Yo, Diosa de ti. Yo, la Dakini.
Quiero: pisar firmemente la Tierra del hombre. 
Yo, mujer redonda, completa en todas las edades. Yo, en la libertaria en la niña salvaje. Yo, en mi espíritu tan sabio como anciano. 
Quiero nacer y que me dejen Ser. Que no me rasguen, ni me borren. 
Y amanecer desnuda frente al hombre, para decir: 
Que voy a pronunciarme y a filas de la vida, me voy a construir y sanaré cada herida y nunca más seré carnaza, ni costilla, ni jirón, ni carne de cañón.
Yo: la manzana y la voz. Yo, la Eva milenaria.
Quiero: unificar Mujer y Hombre. 
Que no vuelva a existir jamás guerra entre los sexos. 
Que no viva en el mundo ni una sola niña sin escuela, para que mañana pueda educar sabiamente:
al hombre y  la mujer
al hombre y  la mujer
al hombre y  la mujer

Para que mañana pueda estar aquí y Ser.                                      
                             Mujer sin guerra.
                                   Mujer madre de Tierra. Mujer.

sábado, 11 de octubre de 2014

Somos...


Somos mejores que los sueños que no hacemos...
Mejores que la risa del espejo, que el renglón nunca escrito por si vuelve la lágrima...
Mejores que el perdón o el olvido, o que el crujido del pecho en noches como pueblos donde la soledad se ancla y puede prometernos un consuelo.
Somos, mejor que los momentos que ya nos hemos dado. Mejor que los silencios, mejor que el "entre líneas" y la ausencia.
Mejor que la impaciencia y cualquier otro *Remedio que pueda inventar para ella.

Somos, como un compendio de cráteres abiertos a placer de uno mismo. Como la cognitiva piel de los sentidos, o el saberse en el aullido noctámbulo del manso territorio lobo adentro...
Somos todo aquello tan cierto que no decimos, que no desentramamos, que escondemos del sol o del viento, o de nosotros mismos, por temor a no gustar en lo que somos. 
Somos tan infinitos como rasos, tan absolutos como riesgo, tan pequeños poemas como inmensos versos que se incendian, somos.

Somos hijos del viento y la ciudad dormida, del ungüento en la boca y en la herida. 
Somos, hebras cohibiendo la emergencia y somos, tal vez aún sin saberlo, la misma profecía en piel de la ternura prometida.
Somos la libertad nunca escrita por mano de la escriba que escancia sus temores llana y solamente en el aire.

Somos pequeños prodigiosos, con dedos corazón y ojos de fuego hambriento.  
Somos calidoscópicos colores sin fronteras, y el alma en una hoguera, y el sueño colgando en los balcones.

Somos como el rojo secreto de la noche, que se teje en la espera del beso aún no dado.  Somos: el amor no derramado, por miedo a que no sea cierto y sincero, o a que sea tan amor que nos derrame...
Somos una voz o un sonido, una altitud o un declive, un mar en tempestad por lo vivido y el sonido del Hang en el latido.
Tic-tac, me pido licencia para amar, tic-tac...
Somos soledades que se abrigan, distancias que se miran de cerca y de lejos, manos que se contagian la brisa y la espera. 
Somos la balanza, la fuerza, la frontera, la paz y la tormenta, la sed y el agua. 
Somos semáforos en ascua, canción para guitarra en vena, oquedades hambrientas de avena y licores de amantes.
Somos benditos corazones cobardes, tan locos de amarre, tan imposibles de atar a lo que todo el mundo ata... 

Somos tantas cosas que nos prohibimos, tanta sobriedad guardando incendios y tanto apego al tiemblo y tanta sed de vuelo, tanta...

Somos la austera nostalgia del niño eterno dentro, la bien verdad del recuerdo llevando una vez más la frente hacia el cansancio.

El caballo "del vale" y "me resisto" o "me arriesgo y avanzo"

Somos y sin saber bien lo que somos; caminamos, vivimos, latimos. Nos hemos confrontado sin apenas rozarnos. Y nos hemos besado con los ojos, pero nunca con los labios.

Somos, sólo somos o seremos...
Esto que ahora escribo y todo lo que deseemos.

"mujer de aire"


domingo, 28 de septiembre de 2014

De niña me inventé una mujer de aire



* Imagen de Teresa Salvador, "Fábulas" en Flickr

De niña me inventé una mujer de aire.
Necesitaba un rescate en este mundo.
Contar con una heroína. Tener un objetivo 
para la vida.
Trazar a mi futura mujer indestructible.
Yo, que de niña fui tan feliz como ingenua,
que andaba con los sueños en la frente y siempre 
de puntillas. Más cerca del aire
que de la tierra.
Yo soñaba crecer y ser de aire.
Porque nada era más fuerte y más libre que el aire.
y porque nada era más impredecible.
Pero de niña yo no sabía aún que impredecible
era casi lo mismo que vértigo.
Que libertad era alma, pan, laguna.
Que también era fragata y soledad.

Libertad era el antagonismo de cuerda.
El antagonismo de Hombre.
El antagonismo de Amor.

De ese amor austero y egoísta 
que corre por el mundo
mi libertad iba a ser
su desorden.

"mujer de aire"


sábado, 15 de febrero de 2014

Testamento

"Cielo y Tierra" de Antonio Tordesillas

Que mi boca era un yo misma, lo sabías...
Que mi piel no fue territorio, sino lenguaje. 
Que mi horma y mi norma, son el viento y el aire.
Que mi ciudad es de Nadie y mi pueblo, mi Sur.
Que ahora aprendo a vivir, con lo que llevo puesto y me rima. Que abro, los ojos como templos y asumo y reconozco: que la tristeza no es manta, ni borla y la reforma es un cauce, no un hogar todavía.
Que uno debe, primero: aprenderse en la sal y edificarse, antes de darse prestado.
Que a día de hoy, aquí: se intenta el ejercicio de aprender a bucear y trepar montes.)
(Que mi vientre, es la dádiva que se ofrece y se honra. Que mi mundo, es un sueño que se hace y se goza. Que mi intención: es la vida y lo que pones en juego por el amor sin sombra y su lucero.
Que mi noche tardía, es mi día y en él o en ella; me he ido derramando.
Que he derrochado las horas frente al verso y el fuego y me hago cargo, 
de todo cuanto he roto, en su nombre.
Que ya sabías, lo sabías... Que voy muriendo a chorros, por un soplo de luz. 
Por la hebra y la niña que ayer brillaba púrpura en mi pecho.
Que no tengo palacios y sólo soy un sueño de mujer. 
Una hembra de piel y de sangre.
Una boca que late, una nube fecunda. Una rama, que se intenta y se trepa. 
Esta mujer, que me nombra, en la que pregunta el ¿Dónde? 
Que derrocha y agota pronombres y no adquiere ropajes, ni apellidos de nadie.
La que duerme conmigo y se amanece, a cosa hecha, voraz y en llamas.
La que muerde en mi cuerpo las mañanas y ansía tanto el Norte.
La que dicta: que tengo un territorio tutelado, un camino y un cofre. Un sauce, para el llanto...
Que he surcado los miedos, que lo he intentado todo y he caído contigo en picado y prefiero lo digno de levantarme sola. 
Que me nutro en el musgo y me interpolo en esta otra, que también es mi voz y mi mujer en cueros. 
Que mi tierra es salvaje y me enraízo en el aire y alita de Alma o Loba, ahora y siempre he sido. 
Que me voy y no vuelvo: porque no puedo más. Porque no he aceptado un No, por un no tengo. 
Que mi llanto, es mi quiero o mi quiebro y mi nunca, es ahora. 
Que mi adiós es una rémora colgándome de la boca. Un huyo, para siempre, porque tú, me has mentido.
Que nada tiene sentido, si lo piensas...
Pues tu roto es el fuego y mi fortuna el agua. Que en ti ya me he mojado y en ti me seco en llamas. 
Que he hecho testamento bajo el sol y he escrito sobre el viento: 
Que aquí ya no se rasga,  aquí ya no se jode, aquí no se dicta, ni se levanta el verbo o se regala el plomo y el cansancio...
Aquí se va de rojo y no de luto. Aquí no se oscurece, ni se apaga la luz...
                                                      He dicho                                                  
En mí ya no se juega; 
no puede acudirse a pata coja.
Que prefieras tu suerte, compañero y con ella te valgas y te sobres.
Que no inventes,  no sueñes,  no vuelvas, mañana a pronunciarme.
Aquí, ya nada tiembla y el invierno, no suda, su témpano de nieve.
Aquí, vuela el Arube hacia otra primavera.
Aquí se habita y vibra mi Elegía.
Aquí se abrasa el Aire y se enciende una Vida.
Aquí... 
Aquí, voy a vestir 
de largo la Poesía.

"mujer de aire"

 He dicho...



lunes, 10 de febrero de 2014

UTO-DÍAS...

Cuando las ciudades resuelvan su emergencia
Cuando el camino sea un páramo de Sol
Cuando los gobernantes desdoblen sus cadenas
y los "Reidores" se borren de sus risas
Cuando la justicia se ensanche 
y abogue simplemente 
por los nadies desnudos de este siglo
(por nosotros...)


Cuando el Hombre se sume a cada pueblo
y los pueblos se amolden a cada libertad
Cuando las islas se besen y los mundos se rocen 
y cedan las fronteras y comulguen

Cuando los versos regresen para intentar la Osadía
y el poema sea Voz para la sed de la Tierra 
                         (y no ombligo para el hombre que lo crea)
Cuando los vientos suavicen las ciudades
y dignifiquen sus dones los países
Cuando recojan sus lágrimas y rimas
y se canten gloriosos sus tesoros
en una misma canción
...en una misma canción...


Cuando las religiones no sean vanos cofres
y los que las avalan resuelvan sus errores
Cuando los niños no lloren
por la falta del gesto y de la mano 
y las bocas no mueran por el hambre
...las bocas no mueran por el hambre

Hombre...

Cuando las lenguas no impidan el lenguaje
y las palabras más francas se lleven en la Voz
Cuando el Emperador* sea Uno
y el corazón se haga Oficio y Emergencia
Cuando la vida codicie su Valor
Cuando despierte la luz de lo que fuimos
Cuando resuelva el destino su Elección


© Mayde Molina


* la imagen que se muestra, en este post,  es un amanecer sobre la ciudad de Córdoba.

*En Medicina Tradicional China, se contempla al corazón como "Emperador" de todos los órganos del cuerpo humano. Por eso, es él quien rige, verdaderamente, la vida y el estar en la vida. Es el que mantiene vivo y despierto al espíritu humano (llamado en MTC el "Shen").
Por eso mismo, el corazón, debería ser el camino y el oficio a seguir por el hombre en la tierra...


lunes, 3 de febrero de 2014

Carta Urgente al Ayer...



Córdoba, vista desde el Alcázar de los Reyes Católicos
He de decirte Adiós sin más preámbulos. 
He de decir, mi VALGO y vivir mi utopía. He de morir en prosa, mi poesía. Porque hoy no quedan rimas, ni adjetivos. Apenas un mal sueño; un descansar de ti, un nuevo despertar, aquí sola en el aire…

He de escribir un antes y un después en esta primavera…
Quizás me he acostumbrado a estar de paso, en el color más niño de tu sueño. En un proyecto tuyo a corto plazo, en un vacuo silencio... 
En tu sonrisa abierta o en tu vientre de lana.

Quizás me he acostumbrado, demasiado. A andar lento y pausado. A ser contigo un mero intento, de otra que no soy yo... 
A despertar casi coja o descalza. A las noches vacías de calma y a los besos de esponja en tu boca.
Quizás será que pido demasiado, pero lo mismo doy. Mi amor mira muy alto y no se halla tus ojos...

Tal vez, hoy sea un charco; un espejito roto de otra experiencia o vida. Una cuenta pendiente con el dios de los astros o contigo y conmigo...

No digas que soy una poetisa, tampoco un Avefría, ni una blanca paloma. 
Soy un verbo aprendiz en erupción... 

Tan sólo soy mi alma de mujer, una mujer adrede y en el feroz intento de si misma. Y hoy está mi herida y hoy vive la niña y la mujer que ha dudado de ti.

Lo siento… Ahora ya no estás en lo que busco. Tampoco en lo que vibra, no vas en lo que vuela; en eso que libera el puto riesgo, de anclar el corazón. De hacerlo patrimonio del pasado, haciendo responsables a los otros del unísono error.

Estás en otro sino, en otra impronta en vida, en otra letanía, en otra vibración. En otra onda herida o acaso algo vencida. No sé yo...

Pero vive tranquilo, porque tampoco estás en mi llanto, ni en lo que ha de llorarme a mí mañana...

He visto como arrastras sobre hombros los surcos del pasado. No sé si a día de hoy, te sirve... 
Tal vez toca crecer y hallarse libre. Creerse y Re-Crearse a uno mismo en lo posible. Dejar para otro tiempo el abandono; esa cansina aptitud negativa, de andar por la vida de menos cuatro en alza. (De menos cuatro elevado a la quinta potencia de ti mismo, con perdón...)
Yo sí, creo en la magia. Me vibro y vuelo en ella. La doy como la siento. 

Siempre he buscado un amor, que no sepa romperse con la vida o la herida. Que no infrinja el azul; la luz de los sentidos. Que se escriba con alas y con alma, que se escriba desnudo y sin palabras. Que cese en la arrogancia, que vibre con el mundo y respire conmigo en positivísima voz...

Siento mucho cansancio, si pienso en todo esto, al escribirte. 

Tal vez, ese ha sido mi mayor desvelo. Mi témpano latente, antes de levantarme al despuntar el alba... Lo que ha hecho, que salte de la cama y me ponga escribir, palabras como estas que nos lean e intenten tanto a ti como a mí...

Lo siento, si es que piensas… Que has perdido conmigo tu tiempo almidonado. 

Lo siento por la espera; por no poder estar hoy en nosotros, como no lo estás tú...
Tú sabes que no estás en lo que guardas y ofreces. O si estás; no es un buen amor, lo que nombra tu boca cuando habla de nosotros.

Cuando acudes a otras borlas, a otras fantasías y provocas. Provocas, tentador...

Tal vez tan sólo sea, que andas preparando tus próximos intentos, tu terreno. Porque hace tiempo que intuyes, en mí, estas palabras...

Quizás buscas en ellas, un mundo que salvar (en vez de hacer tu intento en salvarte a ti mismo, para ofrecerte más limpio y verdadero) 

Te adornas, vas de tierno, te creces mientras sueñas con esas dulces presas, como yo, que han de hacerte vibrar de nuevo en el aire y no sentirte a solas en esa mendiga soledad. Y no vivir temblor, ni frío, frente al pavor de las horas que pasan, sin que avances a ti mismo...

Querido hombre niño, pequeño laberinto de causas y percances... 
Hoy me dicta Febrero: que he de hallarme libre. 
¡ Libre y feroz de ti...! 

¡Qué no me quede aquí, para este vano intento de amor-falso-consuelo!

Me voy a lo que es mío: a nombrarme en el agua y en la entraña, en lo que llevo por dentro, en lo que he heredado tan vivo, de mi gente del sur. 

Me quedo en lo que tengo y hoy puede abrazarme. En lo que siento aquí dentro, en lo que vivo o vibro y soy... 
En esta hegemonía, de intento y corazón desnudo al aire.
Seguramente duermo y lo admito, también cien mil errores. Pero sólo intento ser un Ser honesto, sencillo y transparente, en mi estar con los otros.

Un ser, con su mano de árbol, con su alma de aire y una entrega que Dar. Un camino del Tao pendiente de estrenar... Un mundo al que no siempre acuden mis iguales...

Tantas veces han bebido de mí; me han gastado y maltrecho…
Me han enmarañado en un jodido ovillo. Me han herido. 
Me han roto en mil pedazos la risa y la poesía...

He tenido que regresar al vuelco de mi Sur y mi vientre, para ponerlo todo a punta de boca o bala en esta pluma. Para escribirlo y partir con la cabeza hacia arriba, hacia otra libertad que hoy es mía. 
Hacia otra primavera o dinastía... A un nuevo compromiso conmigo y la fe de mí...

¡ Qué ya empiezan los tientos en el aire !
 ¡ Qué casi huele dulce la flor del blanco almendro, aquí en el río de la sangre...!

Ahí está mi fuerza y mi linaje; mi gran aprendizaje. Mi camino sin cuerdas, mi tan sencillo: Soy...

Dices que soy “una optimista del tiempo". Qué coño, ¡Claro que lo soy!

Cómo no serlo... ¡Si el mundo se agota lentamente y el alma tiene prisa y parece que busque, un manual de emergencia para estallar y sentirse pura y libre...!

El espíritu humano, precisa urgentemente: un pensamiento Universal en positivo, una luz al Sí puedo, al Sí quiero. Un sueño verdadero de estar despierto en esta vida, para que no sean los días los que pasen sin cauce por la sangre y la carne del hombre...

Querido amor perdido... Me voy para Vivir. Para vibrar en el aire y lograr subsanar mi Puedo y mi Ternura.

Será mi aprendizaje: dejar la puerta abierta. Pedirte que no vuelvas, jamás. 

Qué vueles con tus alas. Qué incites a tu magia o al duende de tu vida, cada vez que te sientas perdido o cansado.
Qué preguntes a otras; si quieren un abrazo de los tuyos; un beso de los tuyos... Tus ramas enredadas en su cama...

Un día, sé que podrás llorar mi risa, o tal vez... reirás frente a tus propias lágrimas. 

Quizás Boabdil, el último califa de Granada, podrá decir que él perdió bastante o mucho más que tú... 

Tendrás algún recuerdo, alguna foto nuestra con sonrisas... Algún poema roto contra el viento, donde vuelva tu nombre y yo no...
Podrás decir al mundo: que te soñó en el verso, la boca de una loca anacoreta. Mujer, niña o poeta...
Podrás decir a todos, que yo: no duermo, en la herida. 

Que vivo en otro sueño liberada. 
Que vuelvo a ser el ala, la rama y la poesía: 

que ME ESCRIBO EN EL AIRE
Y ME VIVO, SIN TI...


"Mujer de aire" / Mayde Molina






(para el cuadro mediano, de 20x20 pixeles)

domingo, 2 de febrero de 2014

Volver a un Sur constante...



Volver a un Sur constante... 
Al antes del amor y la sangre.
Al instante preciso, donde mora la alondra en boca de la niña.
Al corazón de la tierra mimada,
por la piel pura del verso.
A mi abuela, María, guardando los jazmines 
para que abrieran mi pecho en el azul de la noche.
Al frágil recuerdo, que inhalan e invocan mis sentidos;
al corazón del vértigo, al avance en el paso, al riguroso gesto.
A decir y consentir con la boca infinita, etérea y voladora:
"Julio Romero de Torres, pintó a la mujer morena"...
Hoy, me he vestido en su tierra y Soy la mujer morena.
La hembra del Sur moruno, que brota, en cada gota de mi sangre...
La del lunar en la boca y un enorme pañuelo,
símil reflejo de mantilla andaluza...
...Siento que... ¡Quiero una!
Para ser el garbo entero
minando las luces y el silencio 
de la Judería...

¡Ole risa...!
¡Adiós Mediterráneo, mi Sol-Grande-Adoptivo...!
He dejado tan lejos mi casa y mis percances,
para recomenzar libre y desnuda al tiento y latir del Sur.
Para hablarle a mi Sur de la esperanza y otear en el aire:
dónde hospedar mi ternura,
mi todita, todita verdiroja sangre...
Mi carne de Ave-Río,
mi avena más silvestre, 
mi mar y mi amapola.
Mis cautas soledades, 
tan desamparadas...

Córdoba me habla de sueños consentidos, 
de estrellas y luceros de viento, 
de hombres y mujeres que labran por sí mismos
la prodigiosa rueda del destino.
De corazones de jungla azules e infinitos, 
en rima con la vida.

Habla, este aire:
de darme y DARME verdadera en lo que soy y siento
a quien SÍ deba...
Regresa la sapiencia de mi primer amor,
la impronta y el lugar donde yo era libre 
y él fuego en mis manos.

Levanto esta mañana, con alas en la boca.
Ahora sí soy blanca en palabras de nadie, sencillamente mías son...
Quiero ese amor sin peligro y una negra mantilla bordada
para lidiar mi sangre aquí mismo, frente a frente 
la vida con mi Sur abierto...
Que vuelvan ya mis fuerzas, 
que emerjan mis sentidos
y el cuerpo de mis sueños 
a la luz venidera de los días...

Hoy andaré las calles:
subiré a la Mezquita y él estará lejos, 
¡Tan fuera de mi Sur... !
Que no tendré en los dedos la magia suficiente 
para abarcarlo desnudo y darle un solo beso.

Él, que aun no presiente mi deseo, 
ni sabe de mi fuerza acaudala 
a costa de intentos y tesones.
De mi solamente boca apalabrada,
para alcanzar esos sueños, 
que en otros son mero aire.
Él que aun no ha visto; 
mis manos púrpura, de niña ardiendo,
creando al mismo tiempo
la luz, el fuego y el delirio.

Hoy, no camina conmigo.
Debe estar respirando frente al mar, desde el vientre.
No creo, que venga aquí a leerme...
Pero abrirá sus brazos acariciando el aire,
se llevará las palmas al centro de su pecho,
respirará de nuevo su corazón y el mío...

Tal vez a mi retorno...
A mi beso, a mi sueño,
a mi vientre universo
o a mi voz:


en él...
vibre el anhelo 
de mi nombre

"mujer de aire"
© Mayde Molina