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viernes, 7 de febrero de 2014

"Hay cartas urgentes que llegan cuando ya no hay nadie..." ( Vídeo montaje )



"Hay cartas urgentes que llegan 
cuando ya no hay nadie..."
Rosana


Carta urgente

Hay cosas que te escribo en cartas, para no decirlas...

hay cosas que escribo en canciones, para repetirlas.
Hay cosas que están en mi alma y quedarán contigo
cuando me haya ido...
En todas acabo diciendo cuanto te he querido.

Hay cosas que escribo en la cama

hay cosas que escribo en el aire
hay cosas que siento tan mías
que no son de nadie.

Hay cosas que escribo contigo

hay cosas que sin ti no valen.
Hay cosas y cosas, 
que acaban llegando tan tarde...

Hay cosas que se lleva el tiempo

sabe Dios a dónde.
Hay cosas que siguen ancladas
cuando el tiempo corre.
Hay cosas que están en mi alma 
y quedarán conmigo cuando me haya ido.
En todas acabo sabiendo 
cuanto me has querido.

Hay cosas que escribo en la cama

hay cosas que escribo en el aire.
Hay cosas que siento tan mías
que no son de nadie.
Hay cosas que escribo contigo
y hay cosas que sin ti no valen.
Hay cosas y cosas 
que acaban llegando tan tarde.

Hay cartas urgentes que llegan

cuando ya no hay nadie...

Rosana


domingo, 2 de febrero de 2014

Volver a un Sur constante...



Volver a un Sur constante... 
Al antes del amor y la sangre.
Al instante preciso, donde mora la alondra en boca de la niña.
Al corazón de la tierra mimada,
por la piel pura del verso.
A mi abuela, María, guardando los jazmines 
para que abrieran mi pecho en el azul de la noche.
Al frágil recuerdo, que inhalan e invocan mis sentidos;
al corazón del vértigo, al avance en el paso, al riguroso gesto.
A decir y consentir con la boca infinita, etérea y voladora:
"Julio Romero de Torres, pintó a la mujer morena"...
Hoy, me he vestido en su tierra y Soy la mujer morena.
La hembra del Sur moruno, que brota, en cada gota de mi sangre...
La del lunar en la boca y un enorme pañuelo,
símil reflejo de mantilla andaluza...
...Siento que... ¡Quiero una!
Para ser el garbo entero
minando las luces y el silencio 
de la Judería...

¡Ole risa...!
¡Adiós Mediterráneo, mi Sol-Grande-Adoptivo...!
He dejado tan lejos mi casa y mis percances,
para recomenzar libre y desnuda al tiento y latir del Sur.
Para hablarle a mi Sur de la esperanza y otear en el aire:
dónde hospedar mi ternura,
mi todita, todita verdiroja sangre...
Mi carne de Ave-Río,
mi avena más silvestre, 
mi mar y mi amapola.
Mis cautas soledades, 
tan desamparadas...

Córdoba me habla de sueños consentidos, 
de estrellas y luceros de viento, 
de hombres y mujeres que labran por sí mismos
la prodigiosa rueda del destino.
De corazones de jungla azules e infinitos, 
en rima con la vida.

Habla, este aire:
de darme y DARME verdadera en lo que soy y siento
a quien SÍ deba...
Regresa la sapiencia de mi primer amor,
la impronta y el lugar donde yo era libre 
y él fuego en mis manos.

Levanto esta mañana, con alas en la boca.
Ahora sí soy blanca en palabras de nadie, sencillamente mías son...
Quiero ese amor sin peligro y una negra mantilla bordada
para lidiar mi sangre aquí mismo, frente a frente 
la vida con mi Sur abierto...
Que vuelvan ya mis fuerzas, 
que emerjan mis sentidos
y el cuerpo de mis sueños 
a la luz venidera de los días...

Hoy andaré las calles:
subiré a la Mezquita y él estará lejos, 
¡Tan fuera de mi Sur... !
Que no tendré en los dedos la magia suficiente 
para abarcarlo desnudo y darle un solo beso.

Él, que aun no presiente mi deseo, 
ni sabe de mi fuerza acaudala 
a costa de intentos y tesones.
De mi solamente boca apalabrada,
para alcanzar esos sueños, 
que en otros son mero aire.
Él que aun no ha visto; 
mis manos púrpura, de niña ardiendo,
creando al mismo tiempo
la luz, el fuego y el delirio.

Hoy, no camina conmigo.
Debe estar respirando frente al mar, desde el vientre.
No creo, que venga aquí a leerme...
Pero abrirá sus brazos acariciando el aire,
se llevará las palmas al centro de su pecho,
respirará de nuevo su corazón y el mío...

Tal vez a mi retorno...
A mi beso, a mi sueño,
a mi vientre universo
o a mi voz:


en él...
vibre el anhelo 
de mi nombre

"mujer de aire"
© Mayde Molina