Lo bonito de esta noche ha sido andar de puntillas. Tanto tiempo sin vernos, que lo bueno y lo sensato era andarse suave y de puntillas…
Y ha sido andar dichosa, con tu mano sosteniendo la mía.
Y por las calles mojadas del casco antiguo, llevar el alma de paseo, tibia y mojada tras los besos y la luna inmensa, blanca, gorda y redonda, reflejando las sombras de las estatuas y el no esconderse de nuestros cuerpos palpándose las formas en cada esquina.
Y mi cigarro de liar otra vez apagándose y tu risa más risa que la de ayer y ese hoyuelo divino partiéndote en dos la barbilla y tu furor en los labios y tu barba incipiente desollándome la piel en cada beso y mi alzarme de puntillas para amarrarme a tu cuello y a tu olor tan rico a fragancias de pueblo y a tus ojos cerrándose para sentir mis labios y a los próximos besos que nos entren por la boca y hasta el alma, locamente y suavemente y de puntillas.
Nos hemos quedado mudos de ombligo para arriba de vértice hacia vientre mudos de labios manos haciéndose nudos
con sus dedos rotos dedos
También ha enmudecido
el alma el riesgo y la batalla de querernos
tal como fuimos en el sueño Y allí donde él se alzaba hoy quedan pretéritos y el aire lleva viento mudo
Se nos volaron mudas las caricias las alas de la vida y su nostalgia
mudo el frío territorio del salón y la almohada Y el mundo sólo mira
la insólita mudez de esta
comedia humana
Ya nadie dice nada
ninguno de nosotros
dice nada Sólo transcurren los días
en un lento vacío grito de gris y verso
Sólo los versos hablan palpitan tartamudos
por nuestras bocas
cerradas Son sólo palabras que van y vienen
y a nadie más que a nosotros están hiriendo Vivimos pisando barro sin levantar la mirada
Pero yo necesito curarme
y nunca supe hacerlo
enmudeciendo...
Por eso hablo con tu sombra
cada noche con tu lamento hablo Después de todo hombre mudo intento una razón
para olvidarte
y hoy sé mejor nadie que el verso quiere aire Por eso aunque tú calles sigo escribiendo a mis sombras a mis nadies Me bebo tu mudez a trago largo Y empiezo a comprender Que sólo existe una cura
posible en el mundo
para este amor callado que vive en nuestros labios...
Comámonos esos labios y así no tengan espacio para quedarse mudos