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domingo, 24 de octubre de 2010

MUJER HECHA DE PIEL DE LUNA






Frío sin pausa. Hoy es invierno,
temblor inquieto
la ciudad duerme, una mujer la habita
…



Luna que acecha la noche fría
almas dormidas,
nieve en la piel, perfume suave… Mujer de Luna




Noche en diciembre,
ella me está llamando
para hacerme una piel de luna…


Has surgido tras mi sombra,
dejándome desnuda...
hermosa, como una niña pálida.


Reflejándote en mis ojos,
cubres mis dudas con tu hechizo,
blanca es el alma a la luz de tus anhelos.



Y ahora soy sólo luna,
Mujer hecha de piel de Luna,
caricia del hombre que sueña despierto.





Voy a abrigarme a tu espalda,
mientras del cristal roto
amanecen todos mis sueños…



Surcan la carne tus versos,
arde una hoguera bajo mi falda…
pasión ardiente que busca el ósculo.



Pasa una sombra,
la luna acecha,
olor a lluvia bajo mis pies



No tengo nada, el aire tiembla
y tú, dibujas besos hasta el final de mi espalda
porque soy Mujer hecha de piel de Luna.

Lucíabluesindreams

* Quiero que sepáis que esta entrada no pertenece a este momento, sino que es de los inicios del blog, de aquella época en que empecé a poner las palabras "en el aire" por si alguien las leía y también y básicamente para no perderlas entre montones de papeles...(cosa que me sucede bastante a menudo)


Esta madrugada, estaba revisando esos principios y "casualmente",  le debo haber dado a algo que ha hecho que se ponga aquí... y como es luna llena y en si, el sentir de lo que dice es el mismo de ahora, pues aquí os la dejo (y es que la verdad es que tampoco se mandarla para el sitio donde antes estaba guardadita...)


* Las fotografías de la mujer desnuda son obra de mi amigo Mario_foto, todas menos la de la mujer sentada con las manos apoyadas en el suelo y la cabeza inclinada y la del cielo con luna llena, que están bajadas de la red..

domingo, 10 de octubre de 2010

Pedacitos de mí... "10-10-2010"


No sé como he dejado que “esto” pudiese sucederme
Mira que estaba en preaviso
Cuando no quería escuchar a esa mirada antigua
Que me decía en el espejo:
“No es para ti, no es para ti, no es para ti
No vayas a correr el riesgo de rozar ese sueño
y rozar “tu-destruirte” cuando se caiga de tus manos”
Tenía razón ella
La mirada del espejo
La que me adivina por dentro con sólo mirarme:
Esta vez voy a tener que reconstruirme a cachos
A pedacitos dispersos de mí misma
Y espero encontrarlos todos, por Dios
Que no me falte ninguno…
Que yo no se volar, cuando me falta apenas
un átomo de mi ilusión
y  los que me quieren lo saben:
que yo necesito mucho aire
 y mucho vuelo y muchas ilusiones
Más que nadie en este mundo
necesito yo de eso…

He encontrado cachitos de mi alma 
debajo de cada una de estas teclas
(que no cesaban aún de golpear mis dedos)
Eso sí,  ha sido bastante fácil verlos
Muy clarito:  el blanco, 
ese color blanco, que a golpe de vuelos se ha quedado ya
 tan blanco roto, 
resaltando entre los huecos negros del teclado
Estoy recogiendo cada pedacito...
Hoy me los recompongo todos
y me los llevo de nuevo a mí misma
vestidos de Domingo,
a las 10 y 10 del día 10 de octubre del año 2010
en Barcelona
Wow qué  cosas….
Cuantos "dieces" juntos, con lo que a mí me encanta este número
Toda mi alma voladora y blanqui-rota 
puesta otra vez dentro de mí
A estas horas de la mañana
Y vestida de otoño y de Domingo impoluto
y tan lleno de gotas de lluvia

No cesa de llover aún,
y eso que ha estado lloviendo toda la noche enterita
También lloviendo sobre estas teclas
millones de palabras
Y los cachitos de ti que me llovían,  
también los he encontrado, ahora, debajo de ellas
También resaltando contra el negro del teclado
Pero lo siento, mucho, mucho
He tenido que recogerlos para darles carpetazo
(al menos a esos cachitos de ti no tan blancos 
que aún me estaban doliendo demasiado)
Así será mejor para los dos: 
para ti y para mí
y para tus ojos niños
niños
niños
niños
perdidos en el infinito mar de mi mirada
sin ni siquiera poder dejarme saber
por qué habías tenido tú
que amarme así tan en blanco
y hacer que me sintiera tan así de así 
como he llegado a sentirme
seguramente sin querer, ni pretender
hacerme sentir nada en concreto

Pero ahora que vuelvo a estar un poquito más recompuesta
y serena y centrada
sé que siempre necesito perdonarlo todo
TODO
porque yo también soy la que provoca que me lluevan 
las lluvias
y así, antes de borrarte de mi lluvia
y meter esos cachitos de ti, no blancos,
en la papelera de reciclaje de este escritorio
sabrás que no me queda espacio
ni para el llanto 
ni para el rencor
ni para la esperanza


Y cualquier día, del mañana, cuando levantes tus ojos
me verás volando de nuevo en ese ir y venir por el mundo 
sin saber encontrar dónde está el lugar en que no es necesario,
estar necesitando tanto el vuelo

“mujer de aire”


Sepas que aunque hoy ya me vaya, y deje que te vayas también tú y deje que dejes de mirarme con tus ojos niños infinitos, que no han sabido cómo decirme nada, cuando tal vez soñaban decirme muchas cosas de esas de blanco bonito….
Te seguiré  deseando siempre: 
También todo lo lindo y bonito
De este mundo


Solamente te ruego... que please, please, please,
 me mandes mi "chupa" tejana,
porque aquí ya empieza a refrescar bastante y la necesito
Y ya lo sé, que podría comprarme otra
pero es que a mí me gusta mucho "esa"
me gusta mucho, mucho,
 esa

domingo, 26 de septiembre de 2010

Luisa, la niña pintora....

Imágenes de retratos de Luisa Navarrete




A Luisa Navarrete



Yo supe de una niña pintora, que pintaba con sus pinceles rostros humanos. Y digo niña, aún siendo ella una mujer, porque creo, que sólo un alma niña aun viva dentro, es capaz de poseer el don de crear su propia magia de esa manera.
Y no sé como logra hacerlo, pero tú miras dentro del retrato y puedes ver dos estrellas allí mismo, en el centro  de los ojos, que miran hacia el mundo y hacia ti, desde su retrato.
Y casi siempre son ojos soñadores, ojos risueños, ojos contemplativos, llenos de vida, que imagino, ella quiere hacer volar como en un sueño, hacia la luz de algún cometa perdido en el firmamento...

Y además de dibujar a un sinfín de personajes públicos, por todos nosotros conocidos, ella ha pintado también a varios de mis más admirados  amigos poetas y desde luego, no puedes dudar ni un sólo momento, al contemplar sus retratos, que en ellos también está viviendo el alma del poeta dibujada como si la niña pintora,  quisiera secretamente  precisamente eso: dibujarnos el alma.

Ayer mismo,  ella me mandó el retrato que me había pintado a mí y no sé...
Es como si de repente me naciese una curiosidad infinita por saber cúal es su magia, cómo es posible que ella nos capte de ese modo mirándonos desde su imaginación y con sus ojos, aún sin conocernos.


Hoy sueño, con cruzarme algún día en esta vida, con  Luisa, la niña pintora, para así también poder ser yo la que se mire en sus ojos infinitos y tratar de averiguar, de ese modo, qué estrellas son las que andan bailando dentro de ellos, que logran vernos a nosotros de esa manera... 


Y si aún no has tenido la suerte de conocerla, puedes hacerlo aquí mismo:



Luisa Navarrete

Luisa, soñando que vuela hacia las estrellas...jeje

domingo, 15 de agosto de 2010

Si un niño me pide que le cuente un cuento...

¿Qué mirarán los niños…que nosotros ya no vemos? Por Teresa Salvador
"Fábulas" en Flickr


Si un niño me pide
Que le cuente un cuento para dormir
Yo le cuento un cuento azul
Azul ángel querubín
El de sus ojos vigilia
Azul brisa y caricia
Para dormir sus dulces sueños
En un mundo sutil y bello
En un mundo caramelo
Y en las espumas del mar: su nombre
En el azul del mar el azul del cielo
Plata de luna al caer la noche
Noche de bruma bajo un beso
Un beso madre en la frente
Un beso impronta de vida
Que dulcemente le duerma la fatiga
De ser aún tan niño y tan azul
De ser hoy el juego aprendiendo
A ser mañana el hombre
Que nunca olvide
Al niño que lleva dentro


Si un niño me pide un cuento azul
Yo me invento una cometa
Que él estará jugando a volar muy alto
Y que a favor del viento llegará a alcanzar el sol
Dormirá su luz
Sin apagarlo
Seguirá viajando libre
Bailará con las estrellas
Encenderá  los astros
Para que mi niño duerma azul
Mientras está soñando
Y sueñe juegos sencillos
Que él comprenda
Sueñe mundo que le espera
Y que le entienda
Sueñe noche y estrellas
Destellos y aguas en la tierra
Y que mañana
El sol se prenderá de nuevo
La luna bostezará en su cuna
Durmiendo detrás de la aurora cada bostezo
como mi niño
Cada cándido sueño
como mi niño
Y el mar ya despertando
Arrullará tras el amanecer rumores de viento
Se llevarán cada nube como en un vuelo
Y el sueño despertará a mi niño
Mientras el azul del cuento que lo estaba durmiendo
Todo dicha y sonrisa de ángel
Regresará de nuevo al cielo

Si un niño me pide que le cuente un cuento
Yo le cuento que su vida
También puede ser
Un hermoso cuento azul

Juegos de luna y mar, por Teresa Salvador
"Fábulas" en Flickr



Quiero escribir un niño...


Quiero escribir un niño
con grandes ojos como semillas,
pelo color maíz,
dulce sonrisa de níspero.

Quiero escribir un niño,
hacerlo con palabras
en el idioma de su placenta hecha de mar,
de viento,
de sacuanjoches olorosos.

Quiero escribir un verde niño poeta,
un moreno cantor que inunde el mundo con sonrisas,
niño mesías del mensaje vital de la naturaleza
que sea Mayo eterno, floreciente
en una tierra nueva
de juguete...



GIOCONDA BELLI

sábado, 14 de agosto de 2010

Alma rota...

"Head Cage" de Von katja Piolka


Me dices que soy un alma rota, que llevo en el lamento abierta mi derrota, que me hecho transparente como nube, que vivo ausente haciéndome la sombra de un sueño que se muere.
Y yo me digo que cómo alma rota…
Si ya vendí esta alma mía al aire, y lo hice antes de que él llegara, haciendo de mi cuerpo flor de estambre, de mi cielo: primero dicha y luego hambre y ansia de su amor de nadie para mí.
Te digo que ya no puedo sentirla esa alma rota aquí en el aire…
Aquí  el amor es de mentira, no existe cuerpo ni carne. Nada es azul sin su mirarme: a mí desnuda en mi lamento, a mí la piel helada de ir sin capas, a mí el agua helada de las lágrimas, la voz en el destierro, haciéndome de llanto frente al mundo.
Aquí en el aire, que siempre fue un espacio inquebrantable.
Aquí… solamente ha estado viviendo en mí y me doy cuenta,  entre el suspenso y la espera de envolver un solo verbo de su boca, la boca que no llega,  que no me toca, que no puedo ni nombrar  a verso roto…
Y sé perfectamente  que debo ser cobarde, pero es que ya no tengo fuerzas y sólo  estoy sin estar y así  lo sueño;  sin dejarme soñar y así le escribo y me deshago y nada alcanzo.
Me dices de nuevo, amiga mía, porque quieres salvarme de mí misma, que no puedo seguir viviendo esta alma rota. Te miro en esa mueca que te brota, queriendo parecerse a una sonrisa. Me acoges en tu brisa, mientras me abrazas, inmensa tú.
Y ahora me doy cuenta;  que tienes razón. Tú que me conoces en la niña y lees en el agua de mi voz…
Sí… alma rota, sí. Eso soy…
Por eso sueño que ya no me quedan sueños, por sigo escribiendo. Por eso amo tanto al imposible viento.
Por eso muero en silencio, cuando veo cómo vuela, cómo corre ardor y fuego, bebiéndose los besos de otra boca,  que hoy debe sentirse semi diosa,  pero tal vez mañana, sólo tal vez mañana cuando él se vaya…  

Va a ser tan alma rota como yo.

"mujer de aire"

miércoles, 11 de agosto de 2010

La escuela de la vida


Hace un tiempo, tuve un sueño bastante extraño.
Estaba en una habitación vacía, completamente sola, esperando a que llegase alguien.
Era una sala blanca, diáfana, con una gran pizarra situada al fondo y unas sillas dispuestas a lo largo de ella.
Cuando llevaba un rato allí esperando, llegó un hombre vestido con una túnica, como si se tratase de un monje tibetano. Iba descalzo y su mirada limpísima me traspasaba, conforme se iba aproximando a mí.
Nada más entrar él en aquella estancia,  sentí como me embriagaba una sensación de paz inmensa y recordé porqué estaba en aquel lugar,  a qué había ido exactamente.
Aquel hombre iba a revelarme todo acerca de la vida. Todo cuanto yo quisiera preguntarle o necesitase saber.
No hablábamos el mismo idioma, por eso él empezó a dibujar símbolos y unos dibujos maravillosos sobre la pizarra cuyo significado yo podía comprender poniendo solamente un poquito de imaginación.

Una por una fue respondiendo a todas mis preguntas, imagino que las típicas que nos hacemos la mayoría de mortales:

¿Qué hacía yo aquí, en este lugar, en este mundo, en este ahora?
¿Era bueno o no tan bueno soñar?... Soñar hasta cuando sabes que estás despierto, soñar a cada momento, vivir siempre soñando…
Por qué el amor  iba y venía y a veces te lastimaba y otras, sin embargo,  te hacía sentir el ser más dichoso de este mundo.
Por qué seguía yo, año tras año en mi trabajo, si ya no había nada allí que me hiciera sentir  mínimamente útil o feliz.
Cual era la razón de que el ser humano, se implicara tantas veces en cosas que no deseaba realmente con el corazón.
Por qué en algunas ocasiones cometíamos tantas maldades, cuando nos habían enseñado a ser desde niños “buenas personas”.
Pero sobretodo…
Cuál era nuestro camino o muestra “misión”. Sí es que había aquí “misiones” que cumplir.
Y por qué algunas veces nos costaba tanto levantarnos, después de algún fracaso, después de fallar en algo que confiábamos que debía habernos salido bien.
Por qué después de tanto tiempo yo aun no comprendía casi nada del sentido de esta vida. De mi vida…

¿Y de qué lugar venimos, hacia dónde vamos?... Sí es que nos dirigimos todos hacia el mismo lugar…

Al mismo lugar los tristes que los alegres, los pobres que los ricos, los poetas que los escritores, los músicos que los ladrones, los abogados que los médicos, los que hablan que los que callan, los que hieren que los que aman, los que matan,  los que salvan vidas, los que sufren, los que padecen, los que entregan, los que gozan…
¿Hacia dónde íbamos cada uno de nosotros?
¿Qué cielo nos estábamos ganando?… Sí es que había, algún cielo que ganarse o que perder.

Aquel hombre, tuvo una santa paciencia conmigo. Estuvimos “conversando” toda la noche, mientras yo dormía sobre mi cama.
Y me sentía inmensamente feliz de saber por fin  las respuesta a cada una de mis eternas preguntas, aquellas que había empezado a hacerme ya desde que era una  adolescente.
Una a una se iban desvelando por fin frente a mis ojos. A veces mediante símbolos que él trazaba en la pizarra, otras a través de esos dibujos maravillosos y llenos de vida que plasmaba con sus tizas de colores.

Recuerdo que hasta tomé algunos apuntes para no olvidarme de nada. Cómo si estuviese de nuevo en la escuela. Porque en ese sueño, aquella sala era:
La Escuela de la Vida.

Lo más terrible de todo, fue que al despertarme no pude recordar apenas nada de lo que él me había explicado tan detalladamente.
Traté de concentrarme mucho, pero fue inútil. La pizarra de mi mente se había quedado prácticamente en blanco. Y mi libreta de apuntes era solamente un objeto perdido en  aquel extraño sueño.

Sí pude recordar,  la presencia y la fuerza de sus ojos entrando en mi, en mi interior, durante todo el tiempo que estuvimos juntos, mientras él había ido leyendo cada uno de mis pensamientos y de mis dudas.
Recordé también, después de mucho esfuerzo,  aquel momento en que cuando yo le había preguntado acerca del mundo de los sueños, por qué yo soñaba tanto, sí eso era bueno y conveniente, sí estaba bien soñar... Una sonrisa inmensa se había apoderado de su rostro y  sus ojos se había empezado a iluminar, mientras dibujaba en la pizarra un inmenso arco iris y unos niños que estaban jugando por delante de él, en un gran prado. Y detrás del arco iris, esos niños eran ya hombres pero con las mismas caras de los niños que estaban jugando por delante de él.

Yo estaba allí también plasmada en aquel cuadro que él había pintado sobre la pizarra, y me vi en la cara de una niña que jugaba sentada en la hierba con su muñeca y en la cara de una mujer que iba  caminando hacia algún lugar detrás de el arco iris, junto al resto de los hombres.

Hoy quiero pensar que aquel hombre tan sabio de mi sueño, pretendía hacerme comprender a través de aquellos hermosos dibujos, que sí,  que soñar es algo bueno y necesario. Me atrevería a decir ahora, que bastante bueno incluso.
Porque al menos, a través de nuestros sueños, podemos llegar a atravesar el arco iris, a llenarnos de vida, de luz,  de color y seguir siendo niños.

No puedo recordar tampoco, en qué lugar del cuadro de su arco iris estaban situados los niños y los hombres que no soñaban, los que no se atrevían a hacerlo.




jueves, 29 de julio de 2010

Esta noche, el sueño...


 Esta noche,
a la luz de luna
el cielo de esta isla
se ha encendido en calma.
Así lo han visto mis ojos…
Pero no había llamas,
Sólo ese color rojizo 
antes de que la noche
durmiese con su manto
la luz de las arenas sobre el mar.

No hay lugar para mi llanto
No hay silencio que cobije mi niñez
Y en estas horas, 
cada instante cobra su razón
de ser o no ser.

Y en esta piel del agua
en esta piel canela,
que duerme ahora su canto bajo el agua
Los mares que han crecido de tus versos,
frente a estos ojos míos,
han sido infinitas razones para el ensueño.
Han sido pura magia y beso en verso
que mar adentro
se han ido llevando su lenguaje más sutil
a dedos vivos recitado
hasta el alma que habita
mi desnudez.

Y así de tanto pensarte
de tanto soñar que tú también me piensas
en lo más azul de tus noches,
de tanto ansiar
anochecerme en ti
sintiéndote en mis labios, caricia mía,
robándote esos besos trasnochados
que son de nadie
y estás dejando en el aire
o debajo de tu almohada sin saber,
te mezclo con el agua en llamas
que está habitando estos sueños
que tú aún no ves.

Y a miles de kilómetros de distancia
están tus manos de niño
temblando también frente a ese verso
que no escribes
y aún cuando no quieres
estás sintiendo,
cómo te llevo a mi mundo,
mientras te estás durmiendo  
en ese viejo sueño
que no sabes muy bien cómo dormir
para no ver…

Y tras la puerta oculta y desafiante
que se abre cuando el Dios de los silencios
ha venido para cerrarnos a ti y a mí
los párpados
Nace una caricia muda
a cada instante de mis manos
y se transporta noctámbula
viajando sobre ese azul de astros
halo invisible para el mundo,
que va durmiendo su cansancio
hasta el amanecer.

Y allí sobre tus sábanas
en plena noche de luna blanca
cubro tu cuerpo desnudo
con mis manos sin palabras…
Cubro tu verbo secreto
con mis labios sin secretos
ni distancias…
Cubro tu sueño con mi sueño,
cielo en llamas,
latiendo a cuerpo abierto
sobre tu ser.

Y ahora que se está haciendo de día
que la noche se nos va escapando de las manos
que tu mundo amanece y tú estás despertando
Te preguntas, tú, niño:
¿Por qué siento este cansancio 
detrás de los ojos?
Sin llegar a comprender todavía
que llevamos toda la noche
amándonos.
Y te preguntas incrédulo ¿cómo?
cuando observas sobre tu piel
las huellas de mi propia piel
y estás sintiendo en tus labios
ese beso encendido
que aún te está incendiado…

Ese beso de mis labios
que no se ha dormido
porque a mí, 
a miles de kilómetros de ti,
no me ha venido
a vencer el verdadero sueño
que no tenga que dormirme
para hacerme huella ardiendo
sobre tus labios
que no tenga que desvanecerme 

sólo en sueño…
Para anochecer desnuda 
sobre tu piel.

“mujer de aire”