jueves, 27 de mayo de 2010

Como nadie madre...






Como nadie madre...

como nadie él
se ha metido en mis venas
como nadie se incendiado en mis llamas
como nadie me ha tendido sobre la arena
como nadie me ha dibujado y me ha inventado
y me ha lamido y me empapado y me ha bebido
y me ha sorbido en un delirio los cinco sexos

y digo los cinco sexos madre
por no decir los cinco sentidos
por no hablarte del tacto ni del suspiro
ni de la vista ni del descaro
ni del oído lamido y susurrado
ni del bocado instantáneo
ni del gusto por la caricia
del sexo desnudado

como nadie me ha sorbido los sesos
como nadie me había dado la vida
dentro de un verso y un lecho madre
hecho de pieles de agua
y mares de fuego
como nadie se había enfrentado
antes a mis caderas
como nadie se había derrumbado
en su vaivén meciéndolas
como nadie se ha licuado
lentamente entre mis labios
los mayores, los menores
y los que no te cuento

como nadie me ha vencido
como nadie había llegado
como nadie me había calado
tan amor y tan adentro
como nadie había logrado
que mi cuerpo temblara
destilando fragancias
de gata encelada

como nadie de rodillas
se ha entregado al paraíso
de mis lunares y de mis hebras
como nadie se ha bebido
mi último néctar desde la nada
más prohibida que oculto
entre las sábanas

como nadie en mi lenguaje humano
ha hecho que lo divino
sea un mundo cercano
como nadie mi amor poético
ha derramado entre gritos
como nadie me ha sentido gozar
como nadie le ha contado a nadie
como nadie sabe
como nadie sospecha
como dios no sabe madre
que me lleva al cielo
con su calma y con su prisa
con su fuego y con su viento
y con sus libres ansias
desarropadas

como Dios no sabe madre
como Dios no mira
como tú no sabes madre
y no te cuento
yo le tapo los ojos
y me lo bebo entero
por ser él como nadie
para mi cuerpo

mayde molina


miércoles, 26 de mayo de 2010

Nieve



Todo empezó hace tres noches, cuando tú te marchaste dejando un mar de silencios bajo la almohada y una escarcha muy fina pegada a mi piel.


Ese día empezó a caer la nieve; una nieve blanca blanda y helada que nacía de mi mente y se esparcía dejándome la cama toda cubierta de invierno.
No quise darme cuenta de nada, pensé que sólo era un mal sueño. Miré por la ventana: en la calle la gente vestía de colores, los niños corrían con sus sandalias puestas y hasta vi a alguna muchacha con minifaldas.

Sonreí apenas un instante, sentí mis labios desquebrajarse, mi nariz y mis orejas heladas. Sentí mi corazón acelerado y al posar mis manos sobre el pecho, me di cuenta, de que mis senos también eran blancos y estaban cubiertos de pura nieve. El frío me traspasaba a través del ombligo y al tumbarme sobre la cama mi vientre era una cima nevada. Sentí que iba a morir congelada, traté de salir de casa inútilmente, los copos más gruesos que había entre los dedos de mis pies me impedían calzarme los zapatos y allí donde yo iba pisando descalza y aturdida, se hacía un charquito de agua resbalada.

Llevo ya tres días sin salir de casa, no sé que más ponerme encima para no sentir este maldito frío pegado a cada espacio de mi ser. Hoy me ha llamado una buena amiga; me ha dicho que te ha visto por la calle, que tú también ibas vestido de soledad y de invierno.

Vuelvo a asomarme a la ventana, el mundo sigue vistiéndose de primavera, no cabe la menor duda, la nieve sólo vive dentro de mi cabeza, lleva días sin llover y reina un sol sin nubes y sin embargo hay nieve, nieve que nadie más que yo puede ver allí escondida, poblando las copas de los árboles.

Hoy ya no voy a soñar que me llamas o que regresas a mi lado, hoy voy a pedirte que lo hagas. Voy a quitarme los guantes de lana para escribirte esta carta, para pedirte que perdones cada una de mis dudas, de mis injurias, de mis niñeces absurdas y de mis lamentos, porque te necesito sin nieve y sin silencio junto a mi cuerpo, porque no puedo vivir ni un día más en esta falsa blancura.

Hoy voy a suplicarte que vengas, que te quites ese disfraz de invierno, que te desnudes como yo ahora, porque estamos casi en junio, porque vida solamente tenemos una, porque aún te amo con todas mis fuerzas, porque te extraño demasiado, porque sé que hoy tú también te has despertado pensando en mi


y porque a los dos nos está doliendo el alma de tanta nieve


mayde molina



Imagen árbol con nieve de Josep Tomàs "Thundershead" en Flickr:
http://www.flickr.com/photos/thundershead/3263614694/sizes/l/in/set-72157613457019167/

lunes, 24 de mayo de 2010

Yo también soy poeta



















Tú:
tú sólo eres un vampiro de poetisas,
un corazón ausente y cobarde,
un viento sin horizonte y un fuego sin aire,
un laberinto de Adanes insatisfechos,
un volcán de sed derramada
con hambre de besos y de quereres
y no te calan y no te demudan
y no eres capaz de quedarte en cueros
porque sólo eres
un huracán de faldas alboratadas,
un nido de ayeres sin lágrimas
que en tus ojos se pierdan y te lloren,
un chupóptero de néctares deliciosos
y de esperanzas
una espada sin acero que hierva y se hunda
en la entraña más honda
y un vendedor de sueños blandos
y un alma rota y solitaria,
y un niño egóico jugando con el amor
sin dejar que el amor te juegue,
y un sin don de la elegancia,
y un sin nada entre las manos,
y un sin nadie en la noche
y un sin alma y sin verdad y sin causa
y un sin dios y un sin canto
y un sin te quiero

Y tú,
tú que dices que yo,
que yo, no soy poeta
que yo sólo soy la niña
y el sueño para el aire,
que yo sólo dibujo mis mundos
sin alcanzarlos,
te digo que te equivocas en casi todo,
y que sí, que soy la niña
pero también soy la mujer que tiembla
y que vive lo que escribe
que sí que soy poeta,
soy tan poeta cómo tú seas,
y soy más poeta que libertaria
y soy más verdad
y más transparencia bajo la aurora
porque yo, que soy mujer de aire,
mujer sí, de aire, pero poeta de sangre:

vuelo y danzo
y escribo francas mis verdades
y rojos mis lamentos
y siento y vivo
y nutro el sueño de los niños
cuando despierto
y no silencio el querer aunque luego llore
y no me como el amor a cachos
ni me lo bebo a sorbos de incertidumbre
porque yo sangro y siento y aprendo a amar
y me quiebro
mientras tú…

tú sólo escribes los versos que te anden
los versos que te luzcan
entre la arena de los dedos,
los versos que casi te contenten
aunque aún no te vivan
los versos que te nombren
aunque a ti no te sientan el poeta
sino el hombre que se hace de humo

¿Y tú? ¿tú dices que
yo sólo soy mujer y alma de aire?
te lo repito, te equivocas en casi todo:
yo también soy poeta
pero sangro y me alimento con mis lágrimas
y mañana cuando amanezca
estaré en otro mundo
rozando un nuevo sueño
sin ti, sin dios
y sin nadie
y tú no podrás
ni sabrás amarme
a mi que soy la poeta
y la mujer del aire



Un poema de Aurora, "sólo mujeres enamoradas"


sólo mujeres enamoradas

parece
que no existiera ni como posible
otra palabra que no sea Tú
o quizás derrota,...
destino de hoja
que el viento no deja permanecer,
corazón de arcilla
donde queda grabado cada suspiro
cada aroma de incienso del recuerdo...

quiénes somos,
nosotras, llenas de presencias
no queda apenas sitio para estas nuestras almas
que nos acongojan...
a fuerza de darnos
en puro hueso nos quedamos,
leña varada en la playa
tras todas las tormentas,
tanta senda, ola, vuelo,
atardecer, poema,
bolero, azahar
nos queda en la carne viviendo
que ya no somos nosotras...
somos la multitud que amamos
las palabras que regalamos
los sueños que compartimos
somos multitud
a fuerza de ser casi nada...
sólo mujeres enamoradas...

y sin embargo,
no lo dudes,
nadie como nosotras
es tan ella misma
tan honesta
tan completa
tan ligera como bruma
y pesada como certeza

ven
pasemos a través de este espejo
caleidoscopio de miradas
donde sólo importa ...la de EL

aurora

EL SENDERO SECRETO DEL GORRIÓN

luna, AVE y derroche

tú:
"yo soy poeta"
me voy a mirar un ratito
el ombligo
un ratito lo que escribo
un ratito lo que me comentan
comentaré un ratito
y cerraré la puerta
para que no me llames
para que no entres
para que no regreses

yo:
"yo no soy poeta"
yo sólo escribo las horas y la niñez adulta
y miro la luna desde el AVE
el tren que más rápido corre
y nunca regreso al mismo hombre
ni a la misma hambre
ni a la misma sed




yo no soy poeta
a mi me sangra
hoy la sangre
mientras miro la luna
desde el aire


mayde molina