sábado, 20 de marzo de 2010

En las noches de Neruda



En las noches calladas en que siempre viene bien leer a son de Bach, el alma rota de Neruda...
En las noches en que uno deja volar le fe en los sueños, en los amores sin calma y en el destino perfecto de las flores.
En las noches en las que yo carezco de ti y tú careces de nosotros, que ya no estás aquí y sabrás de sobra y entenderás a tu manera, que solamente te busco para no dejar de soñarte cualquiera de estos días… Y también en las que sabes que te he estado echando de menos y de más; que aún no he aprendido a comprenderte del todo, que la nostalgia me atrapa y me encadena a tu piel y que me vuelve a desprender de ti cuando en la noche no me alumbras para poder quererte más de la cuenta y así pensar en nuestros besos la mayor parte del tiempo.

En las noches que ni Dios sabrá porqué te has evaporado y yo no me he quedado ni en silencio ni rota.
En las que me habré fundido sin saberlo en los espejos negros de tus ojos, en las que las dudas de ser claro y verdadero o de estar hecho a mi alma, me han llevado tan lejos de ser tu sombra.
En los tiempos de las noches en que sé que me he estado equivocando mucho y atinando bien poco, en las que me he conformado con la hipnosis de tu nada nuevo que contarme después de la lluvia o de la niebla…

En las noches sin luna y sin sueño y sin hambre, pero con falta de tu carne entre mis dedos.

Y en las largas noches en que te estado perdiendo y me he estado encontrando.
Y en las de nuevos preludios, de andares por los bosques, en las que me sienta bien ser mujer y tener la pluma de aire y ya no tener que extrañarte mucho cuando se hace oscuro y tan de noche.

Y en las noches en las que no apareciste para dibujar mis mundos o mis muslos, en las noches de milongas y de boleros, de instintos primitivos en las que comenzar a amar y dejar de hacerlo volvió a ser la misma comba entre tus manos.

En las noches de hoy, en que tienes alguien a tu lado, pero sigues buscando en secreto a ese alguien de las noches que aún no ha llegado...

En las noches en que sigue vivo tu abrazo añil en mi recuerdo, en que pensé que estaba hecha de cachitos de ti, de tardes de lluvia y de andares.

******


En las noches que he tomado
un sorbo de más
y he dado un beso de menos,
en las que noches que he sido Lucía
y me he dormido en un blues
en las horas que no soy de nadie,
ni si quiera de ti o de tu alma rota
y me sigues obligando
a ser solamente pluma
o palabras para un sueño,
como Neruda…




Lucíabluesindreams


Imagen: Luar de autor desconocido

Imagen: Solsona Mare de la Font de Josep Tomàs

http://www.flickr.com/photos/thundershead/4035938268/in/set-72157622516132115/

jueves, 18 de marzo de 2010

La casa del viento, revista El descensor




Aquella noche en sus sueños
Su corazón quiso volar
Sentir el canto de los valles
Y con sus alas inmensas multicolores
Surcar el viento

pincha aquí si quieres leer el cuento:

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Y si la lluvia...?




¿Y si me amas cuando te nombre
me sueñas cuando te olvide
y me sostienes cuando
me caiga de lo más alto del cielo?


¿Y si me dibujas con el pincel de tu anhelo?
¿Me paras en la noche cuando corra?
¿Me impulsas cuando vuele
entre las sombras de la aurora?
¿Me enciendes cuando olvide
de que soy una mujer de aire?


Y si caes tibio sobre mi cuerpo
llenándome de vida y savia
como la lluvia de verano
al morir la tarde…


Hazte 
de mi caricia muda
de mis noches de verso y luna clara
Dame un beso por un nada
Una flor por un instante de ternura
Un abrazo inmenso
por un solo lamento


Y si me recuerdas... 
Que soy:
lucero brillando en tu mañana,
oasis en la tumba de tu desmemoria,
manantial en la cuna de tus ternuras,
duna redonda donde bañar
tu desnudo


Extráñame 
Habítame 
Revíveme


Ofréceme los bosques de Mercurio
Dibújame las alas
cuando me veas dormir despierta
o morir rota y sin sueños
Ármame el recuerdo
con besos de agua
Cúbreme de amapolas
los siete mares del deseo


Anochéceme en tus labios 
Amanéceme en tus brazos
Añórame en el tiempo de las nubes
Conócete en mi piel 
mi piel blanca de duna


Libérame la culpa 
de ser de aire y mujer
Y no me amarres cuando temas
al árbol viejo de los celos
ni al tiempo mudo en los silencios
que son vano desgarro


¿Y si al fin te desnudas de espinas y de andares?
Si ya no me privas de tus sueños más azules
Si dejas de hurgar 
bajo las uñas de la duda
Mi instinto de amarte
libre y a mi brío



¿Y si eres…?

Mi amor cañaveral
Mi nube blanca del tiempo
Mi hermoso corazón de selva
Y me abandonas...
Sólo si te olvido
O me dejas si un otoño
 me ves morir sin poesía…
O me invitas a volar de tu abrazo
cuando la primavera no estalle
con sus corolas rojas
y el agua del verano
no te deje tu amor limpio 

tibio frente a mis ojos


¿Y si...la lluvia del próximo verano
te ofrece entre sus frescas gotas
Una vez más...

mi amor de aire y fuego?



Imagen mujer en la lluvia de Rodrigo Torre Vivar

jueves, 4 de marzo de 2010

Sueño burbuja

Mi niña de aire
caminaba de puntillas
por las cumbres de las nubes…
Buscaba entre los huecos,
un suspiro de viento,
un lugar donde mecerse
al son de un sueño burbuja…

Era pequeña y sabia
Imaginaria como todos los niños
que alguna vez despiertos
han visto o inventado
un mundo 

burbuja de fábulas


Pintaba corolas
en el azul primaveral del cielo
Detenía el pincel entre sus dedos,
borraba de un soplo cada trazo…
Girando sobre sí misma
Danzaba en el aire,
gozando en la aventura
de aquel precioso vuelo
a pocos metros del suelo
Cada tarde al salir de la escuela
mi niña de aire
cambiaba una vez más el juego
y el lugar donde vivirlo...
Ahora pertenecía a este mundo;
vivía en nuestro planeta
era una ardilla roja
que trepaba veloz por la higuera del patio 

Subía y subía
sosteniendo la ilusión
al viejo y macerado tronco
Sintiéndose chiquitita
Diminuta como aquella hormiga
que había ido a explorar
la vida palpitando
sobre la blanca piel de su mano

Ella sentía, veía, reía…
El minúsculo explorador trepaba
ágil y triunfal ya por su brazo
haciéndole cosquillas
con las las patas
en los vellos
¡Soy un gigante para ella!
................_Pensó al instante…
¡Una niña-diosa humana!
¡La mano que mueve y sostiene
su pequeño mundo hormiga!

Ascendía la minúscula exploradora

negra y traviesa
sigilosamente por su piel…
Cuando mi niña de aire
cambió al instante
su rostro por el triste semblante de la duda
y la dormida angustia

Miró a la pequeña hormiga
y se detuvo a pensar
Quedándose sostenida 
en aquel gran interrogante:

¿En el brazo de que Dios
de su “mundo niña-hormiga”
estaría ella trepando
en aquel preciso instante?

Mi niña de aire,
ahora tiene más de 40 años
y sigue buscando su sueño burbuja
en cada árbol

*****



Lucíabluesindreams
Imágenes "Mujer de aire" y "Verde que te quiero verde..." de Fábulas

sábado, 27 de febrero de 2010

Niña de aire y fuego





Tenía yo 9 años
y una pluma roja entre las manos,
se deslizaba como hechizada;
quería trazar pensamientos
que venían de esos sueños
traídos por mi niña de aire...

Pero eran muy pocos los años
y muchos los recuerdos
que plasmar sobre el papel.
Por eso entonces,
sólo pude escribir tu nombre: María.

Aún me abrigo en la nostalgia
de tus ojos transparentes
velando cada espacio de mi niñez,
cada caricia que me diste
y las tardes de cuentos,
junto a la chimenea.

Ángel con las pupilas
rotas de tanta lluvia,
manos ajadas,
al compás trémulo del tiempo.

Mirada azul como el cielo,
de aquel pálido lienzo,
que ni el mejor pintor hubiese podido plasmar,
por no saber que matiz escoger
si a cada sorbo de luz que bebían,
tus ojos se transformaban.
Tenías fuego,
fuego y brisa en la mirada

y arrugas junto a los labios
que tanto dolor silenciaron.

Recuerdo aquellos días,
en que escondías tu pequeña fortuna
tras el mueble de la alacena.
Sin que el abuelo supiese,
que eras tú, la que pintaba de azul mis alas.

Me conmuevo pensando en los silencios
que nadie más que tú supo ver,
en aquellos sueños, que por ser de aire,
eran tan frágiles,
como una luna de diciembre.


***

Yo quería contar cuentos como tú,
pero sólo tenía 9 años cuando te marchaste,
cuando juntaste todas las monedas
y me compraste aquella pluma roja
con la que hoy al fin, puedo escribirte.

Ahora que vuelvo a ser
tu dulce niña de aire y fuego,
que sueño versos al anochecer
y recuerdo tanto
tu recuerdo

*****
mayde molina

... a mi abuela María...