domingo, 14 de noviembre de 2010

De este mundo tan frío y tan letargo...




De este mundo tan frío
y tan letargo
en este mundo no me valgo
no me soy piel en él
no me callo grito como él
no silencio muertes blancas
detrás de las fronteras

De esta España
profunda
y sin ahínco
me duelen sus cegueras
los hombres del poder
a dónde miran
si no ven:

Aquel lugar, río de sangre...
El alma del desierto
Un día más amaneciendo
Destilando muerte blanca

Muerte inocente
Muerte grito silente
Que no quieren ver
Que no quieren escuchar
Mientras las voces de los niños
cristalizan:
de llanto la canción del hombre

viernes, 12 de noviembre de 2010

No era amor...


Mujer, de David Cobley

¿Sabes? Te he estado reviviendo en unos pensamientos que no eran sueño, que eran solamente imágenes cabalgando en mi recuerdo, mirándote a los ojos desde el aire...
Yo sabía que eras tú, no tuve nunca la más mínima sombra de duda.

Eras tú: el resumen de todas las palabras, el subrayado de lo importante 
y el punto y aparte, también eras.

Eras tú: las huellas marcando una senda sobre la tierra y la cumbre a escalar despierta
y el valle por el que bajar descalza, dibujando con los dedos las raíces de tus árboles.

Eras tú como un cobijo sin mantas, como el sonido del mar y la montaña, eras la boca 
del poeta desafiando al mundo y a su absurda realidad. 
Eras, horizonte temblando entre mis cielos al haberte perdido entre el rumor de la marea 
y el agua de los océanos.
Eras tú la libertad, la esencia misma de la palabra y su detalle. Y en tu libertad 
no era preciso buscarle alas a la propia.
Eras hoguera cuando ardías y lumbre crepitando al susurrarte y eras sabor 
a pan de pueblo y a rojo vino bebiendo en los contornos de tus bonitos labios.
Pero también eras incertidumbre. 
Y no era amor, no lo era, todavía, esa ilusión que yo quería vestirme de amor
y que tú, querías llamar o imaginarte amor.

No era amor el beso que me buscabas esquivo, dormido y ciego en la distancia
Ni era amor el precipicio en el que me estabas dejando caer, lentamente
a cada instante de no querer venir a mirarme y arder en mis susurros
No era amor la huida, ni el niño mudo y dolido, roto y herido
ni el temor a la palabra, ni era amor: amor te digo
y con eso ya sobra y ya basta y hay suficiente
No era amor querer que fuesen tus versos
los que me encendiesen o me saciasen
la sed y el hambre de la carne
Porque ellos, no eran amor
sin tu voz y no eran
caricia sin tus
dedos

Y no era amor no venir y esperar a que mi amor 
te fuera, sabiendo dónde estaba yo y por qué
Ni tampoco lo era:
sentir que era yo la luz y tú la sombra  
que en mí veías la luz de tu sombra
cuando el Sol eras tú y yo la Tierra
bebiendo de tus rayos

Pero amor, en el fondo sí estabas siendo ya un poco más amor, más amor de lo que 
nunca me habías sido hasta el momento, aunque aún no hacías nada por volar 
y alcanzarme, por ser mi amor completo.
Y yo tampoco podía dejar de mirarte
Ni dejar de sentirte en el “tú eres”
Ni de dibujarte sueño sin nubes
Ni de nombrarte en el viento
con todas las letras
de tu nombre

Y hoy
yo solamente
sueño palabras
que se van desvaneciendo
en los huecos más desnudos de tu alma
Yo sólo quiero que de ella broten las flores
y una piel de amor que te cubra y me acoja
que te arrope y me arrope y nos haga niños nuevos
Y que tú te sientas en mis labios: fuego de amor sin palabras
Temblor del beso imborrable que me bese de amor y me baje del aire
Beso que me retenga de amor en su memoria para escaparme de aquí 
y acercarme serena, sin temor, a las cimas infinitas de la cumbre de tu gloria

“mujer de aire”
Catherine Brooks  

Las imágenes de los lienzos son del blog:
http://artodyssey1.blogspot.com/

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las risas blancas





Tenía yo la risa blanca y clara
la paz serena y en calma 
mi dulce fantasía de colores
 el alma volando entre las flores 
Prendía secretillos en el aire
  O en lo suave de cada blanco de mi almohada
Y solamente a mi linda abuela le contaba

Ella traía los sueños más bonitos de la luna
Siempre a punto para contarme sus dulzuras
Nos sabíamos las dueñas de la gracia de los gitanos
Bailábamos en el patio por alegrías y fandangos
Y hasta cuatro pasitos de flamenco
A veces, nos regalábamos
Nos llevábamos las manos al pelo,
a la cintura, a los volantes de la falda
Y ella siempre sonreía y prometía por su boca
entre risa y canto y zapateo:
Que bailar bien y bonito tan sólo era
Impregnar al aire con el alma entera

Luego llegaba la magia de la noche y sus sorpresas
Vestiditas de nardos y azucenas
Llenas de aromas, de fragancias, de derroche
El cielo ya con una luna brillante, redonda y clara
Iluminaba los pasos de aquel preciso sendero
Y subíamos al cerro cantando y contando sueños:
“Yo quiero ser de mayor…
Bailaora de flamenco 
Eso, quiero yo...”

Allí en lo alto, siempre me susurraba:
“Las casitas se ven blancas en Andalucía  
porque la luna las quiere como a hermanas
como a lunas chiquititas que se duermen en su cama”

Entonces bajo los luceros
que ella misma procuraba con sus vuelos
Me enseñaba a beber las flores y los cielos
y los versos del romance por entero
Se asomaba a sus ojos todo el brillo en un instante
Recitaba con pasión y la voz grande a:
 Federico García Lorca…

“Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados”

Luego llegaba el momento de decir lo que caía
Poetividad pura y espontánea, naciéndose en poesía
“Mi niña acuna suspiros de sol y luna junto al pelo
La luna la mira, mira y le regala su cielo”

Y yo reía y reía y así fue como supe
Del alma viva en mí por la poesía
 Del embrujo de la noche en Andalucía
Bebiendo sorbo a sorbo de Federico
El primer gran poeta de mi mundo chico
Allí en mi tierna infancia, primorosamente recitado

Bajo el cielo más grande
Un mar de poesía
De la boca de María, mi abuela
En quien yo siempre me sentía:
Alma suya, alma mía, 
alma del aire
***

*Aquí os dejo, con cariño y recitados, dos de los poemas de Federico García Lorca que más me gustaban y aprendí de niña aquellas noches, con mi abuela María




miércoles, 10 de noviembre de 2010

Sin flequillo...





¿Sabes? Esta tarde me he estado cortando al cero, casi ras el flequillo…
Sí... Ha sido un intento de nueva perspectiva ante la vida: frente lisa y despejada, desenredada, desrizada, llana, blanca, visible.
Porque estaba harta, de que se me enredasen los sueños, justo ahí entre los rizos,  de dificultarles el paso y el camino de ascenso hacia las nubes, esas, en las que los he ido envolviendo todo este tiempo...
Y harta también estaba,  de alisarme ese flequillo tan rebelde, en vano y plancha ardiendo en la mano, de quemarme la piel de la frente al mínimo despiste o ataque de prisa matutino.
No sé si me queda bien o mal, ni si te va a gustar, pero me siento satisfecha de mi hazaña, porque ahora sé: que cuando sueñe, nada ha de quedarse enredado por mi frente y que subirá veloz a donde tenga que subir.
Y es que me hizo mucha gracia el otro día mi profe de medicina china cuando dijo: el pelo rizado es un manifiesto muy claro del “elemento fuego”. (Por eso, también tenemos rizos justo ahí abajo, en donde late el fuego del amor)
Zzass, que sacudida le dió a mi ego, don “Li” de la China.
¡Pero sí yo soy de aire!_ pensé al instante.
Y ahora resulta que sí, que aire sí soy, pero que el fuego “ese” de corazón que comentaba el otro día en un escrito, se me sube y se me escapa y se me enreda y es el responsable de que se me enzarce tanto el cabello, aunque yo no quiera.
Pero ahora frente lisa, todo va a ser diferente, porque voy a ser más aire y más voladora de sueños que nunca . Lanzadora de sueños, voy a ser...
Y así  será, que a ti te coja, te meta en una nube-bola bien redonda y encima de la lanzadera de mi frente, te voy a poner para lanzarte hacia lo alto, hacia el mismísimo cielo.
Y así te tendré siempre ahí arriba, como el aire imprescindible que me envuelve.

Porque en el aire te quiero
Y ahí te veo y te leo y  te huelo y te respiro
Te supiro,  te sigo, te desvelo
Te hago sueño
Mi sueño
Grande y liso
Sin rizos
Sin enredos

Y el fuego que se me escapa
lo meto dentro de mi pecho
lo vuelvo a colocar
en su lugar preciso:
el corazón

Y  ahí en el corazón
aunque no quiera,
aunque no deba, aunque no pueda
aunque mi mente se revele a cada instante
y tú sólo sepas “jugar” a ese estar en el aire

En el corazón
Te llevo
Te sostengo
Te sé: el fuego
Te vivo cuando muero
Me encarcelo a la sangre que mana de tu verbo

En el corazón:

Te escondo
Te retengo
Te bebo
Te ardo
Te-amo

amo-te

por entero

en mi corazón

de fuego

“mujer de aire”

Imagen de Mayde Molina, "Cielo de Castilla desde el aire"


*Quería comentaros, por sí os apetece escucharlos, 
que ya puse los poemas que llamé "4 estados" : 
vengo, voy, soy, estoy
están en la página de la columna de la derecha. 
Os dejo aquí mismo el enlace: 


http://www.mujerdeaire.com/p/al-aire-de-mi-voz-videos-y-audios-de.html


Bueno... tampoco es que tengáis que leerlos todos de golpe, eh... 
que ya sé que son largos. 
Sólo quería decir que están ahí para cuando queráis, 
junto a vídeos y voces de otros compañeros y amigos.
Gracias mil, por vuestro cariño 
Besos de aire

martes, 9 de noviembre de 2010

NOCHE RAPSODA EN "EL RACÓ DE LES BRUIXES" (29-10-10)


Anna Rossell y Pepa Ortiz

Viernes 29 de Octubre de 2010:
Noche rapsoda con el grupo 
de poetas de ZeroArt
en “El Racó de les Bruixes" de Barcelona

Queridos amigos y compañeros, os dejo aquí alguno de los vídeos que grabamos el pasado viernes 29 de octubre de 2010 en “El Racó de les Bruixes” del barrio de gracia de Barcelona.
Por respeto a los deseos de alguno de nuestros compañeros, no voy a mostraros las grabaciones de todos los componentes del grupo que participaron recitando aquella noche, aunque sí puedo deciros que fue muy, muy hermoso escucharlos; uno por uno y estar allí tan presente, compartiendo con ellos.
La primera delicia de la noche, nos llegó de la mano de la hermosa presencia de nuestra invitada de honor: Doña Matilde Ramos, que a sus 96 años de edad, sigue siendo una rapsoda excelente que nos deleitó a todos con su bello declamar.

"Feria de Jerez"
de Rafael de Leon, por Matilde Ramos
De ZeroArt