miércoles, 25 de agosto de 2010

Hay un poema que enciende todos los versos...

























Hay un poema,
que enciende todos los versos que a solas nos leemos
que sabe recorrernos entre silencios
llegando a cada poro de nuestro cuerpo a tiempo
sin prisa alguna
y es a veces como un huracán
que nos empuja o nos detiene
otras como una brisa ligera que nos arrulla
o bien latir que nos trota y que galopa
brotando a ríos y caudales de nuestra sangre
manando de nuestro flujo entero
para tenerlo siempre vivo
poema que no puede morir
ni un segundo antes que nosotros mismos

Es un poema,
que no se encierra en rima ni estructura
que no obedece orden ni costumbre
sino que es orden y sostén de cualquier hombre
que se esté sintiendo vivo

Es él poema más antiguo de este mundo
aquel que mejor que nadie nos comprende
que nos dice cuándo y cómo y dónde
hay que silenciar el ruido externo
y detenerse a escucharlo tan solamente a él
en su pálpito
creciéndonos por dentro

Hay un poema,
que vive en lo profundo de nuestro abismo
que sabe interpretarnos con alma propia y sin palabras
que nace más ardiente o más pausado
después de un beso en los labios
o cualquier otra exaltación de amor puro
viviéndonos

Y detrás de cada verso nos demuda
se hace cándido latido o se desnuda
y cuando se acelera
abogan los expertos por llamarlo taquicardia
si tú quieres llamarlo tu locura

Hay un poema combatiendo
que vive en lo silente de nuestras guerras internas
que se hace cuna donde recoger todo aquello que vamos sembrando
y alguna que otra tempestad
que a pulso nos vamos ganando en el camino

Es un poema sin tiempo y sin relojes
sin pausas, ni estaciones que lo detengan
que abarca todo lo noble
que aun nos queda

Una fuerza que nos ruge desde dentro hacia a fuera
que nos quiere más humildes y humanos
más hambrientos de besos que de bienes
más leones que linces
más niños que hombres
más valientes que cobardes
y más libres de todo que dueños de nada

Hay un poema
que nos pusieron dentro del pecho
cuando éramos tan diminutos como un grano de arena
y que vivimos dentro de él y por su fuerza entera
y alguna vez al crecer
ignoramos sus demandas
pretendiendo doblegarlo con la arrogancia absurda
de nuestras mentes

Hay un poema que no sabe de amor
que es él el amor más grande
es un poema desnudo y con piel propia
al que no sólo los que saben han llamado corazón
y vive como en un trono
sin soberano
cabalga en nuestro interior libre
sin dirigirse por la orquesta
de nuestras manos
y no tiene otra razón de ser
que hacernos hombres
que al desnudo
sepamos  vivir libres
en su reino

Hay un poema de amor vivo
Latiendo dentro de tu pecho
Que lleva el nombre de tu corazón
Y la voz de tu silencio


"mujer de aire"


"Atrapando el cielo" imagen de Teresa Salvador, "Fábulas" en Flickr









3 comentarios:

Leonel dijo...

Hay poesías que encienden el alma y se disfrutan acompañados del rumor del silencio.
Encantado de este poema, Mayde. Un beso grande.
Leo

Melody Paz dijo...

Mayde hay un poema crepidando dentro del corazón, intimo, único, albergando nuestra esencia más pura y rica.
Que bello, amiga. Felicitaciones
Besotessss desde el aire.

Pepe dijo...

Aquí hay una foto que me resulta muy conocida... =)
Ha quedado muy bonita!