lunes, 28 de junio de 2010

Un corazón azul



Me tiemblan las alas
de silencios
para enhebrarme la razón
al sentimiento
para entender el sin sabor del sueño
y caerme ya
despertando ya...

Me da tanto miedo
beberme hoy el sol de tus mañanas
sabiendo que la noche es tan oscura
y tan traidora
que ya no te susurra
ni mi voz

Me sobran las ganas
de arrastrarte aún hacia mi cama
de darle vuelta y media
a tus palabras
 dejarte mudo
y corazón abierto
una vez más
sobre las sábanas

Me tiemblan las ganas
de tenerte aún tan cerca
de mis laberintos
de recorrerte
en un lugar distinto
y así saber
que todo es igual y lo mismo
que ayer fue...

Que yo soy el aire
y tú el suspiro que hacia el viento
corre, escribe y llora
Que las lágrimas son limpias
pero no tienen alas
ni las palabras
cobijo azul
para nuestra 
esperanza

...Cuando tú ya te has ido
sabiendo hoy
que ayer
yo aún te amaba tanto
y tan azul de mares

Y hoy por fin ya me doy cuenta
que tanto amor sin amar
y tanto lamento perdido
nos ha movido el corazón del pecho
y nos ha hecho a los dos
desconocernos
como el mismo agua
 como el mismo pan
...

Como la misma batalla
Como el mismo fuego
Como el mismo grito abierto
Como el mismo abismo
Como el mismo olvido
Como el mismo mar

Peor que el olvido
fue frenar las ganas
de temblar mi piel desnuda
aquella noche extraña
en que no me dejaste ser
mi propia piel
latiendo
en tu piel

Peor que el olvido
fue que no quisieras
comprender mi mundo
en aquel preciso instante
fue que te durmieras
junto al llanto niño
de tus noches
y no supieras verme
a mí
en mi llanto silenciado
de mujer

Y hoy ya no comprendo
porque la ausencia
sigue siendo solamente
un topo de ojos ciegos
un mundo mudo
un sin abismo de distancias
y un mar de
soledad

Porqué no es el golpe de teléfono
porqué no es la caricia
porqué no es la mirada
porqué no es tu piel
porqué no es
tus ojos niños
bañándose
en mi
niña
piel

Y más que al lamento
yo lo que hago es sostenerme
al viento
con un pie danzando 
en la cuerda floja
y el otro 
en la mano abierta
de la libertad
que me hará ser 
tu olvido

Y hoy lloro en silencio
para que nadie sepa de mi llanto
para que nadie quiera llorar conmigo
para que tú no sepas que te olvido
y que en mis ojos por eso
vive toda el agua
de este mar

De haberlo sabido
te hubiera dibujado 
un mundo nuevo a tiempo
Un corazón azul con acuarelas claras
Que te supiera comprender
Hoy mejor que yo

Y si tú quisieras
Lo pintaríamos mañana
Del color de las ascuas
Y colorado y gordo
cómo una gran manzana
Sería nuestro nuevo amor

Sería nuestro nuevo tiempo
danzando junto a las nubes
Sería nuestra ambarina aurora
Nuestra razón para soñar
una vez más
con la esperanza
Sería nuestra nueva piel

Sería nuestros besos
Nuestras mañanas
Nuestras nostalgias
Nuestras rodillas hincadas
sobre la cama
Nuestra desnudez

Pero no tengo acuarelas...
Yo sólo tengo esta pluma temblorosa
con la que te escribo ahora,

Y la razón
Perdida en el tintero...




Sin tu voz
Sin tu alma
Sin tu cuerpo
Sin tu ser


* A veces las canciones, tienen esa fuerza increíble y arrolladora de inspirarnos algún poema, cuando ya habíamos decidido no escribir más poemas a aquel amor huido para dejarlo volar libre en alas del viento...
Por eso os pido que la escuchéis, porque esta canción y el poema que encontré hoy en el blog de Calipso fue lo que me inspiró a escribir este poema a mí.
Gracias, Calipso

5 comentarios:

reltih dijo...

desolador escrito.
un abrazo

Jose Zúñiga dijo...

Azul, color del frío.

Taty Cascada dijo...

La inspiración surge de tantos pequeños detalles, en tu caso tu escrito nació de una canción, eso revela un alma sensible, abierta a descifrar todo lo que te pasa por el corazón. Felicidades por esa sensibilidad.
Un beso.

Calipso dijo...

Mayde, eres un sol, tu poema me ha puesto los pelos de punta!

"De haberlo sabido te hubiera dibujado un mundo nuevo a tiempo Un corazón azul con acuarelas claras Que te supiera comprender Hoy mejor que yo" me encanta esa parte del poema, que es precioso de principio a fin.

Un gran abrazo amiga.

Paz

Noray dijo...

¡Exquisito! ¡Sublime!


Cada uno de nosotros lleva algo de Ícaro en su interior.




Un fuerte abrazo.