viernes, 23 de abril de 2010

Día de San Jordi





Hoy es el día de las rosas y los libros en mi tierra. El día de San Jordi, de las rosas rojas en cada esquina, del sentimiento, de las palabras, de todos los que sueñan versos, de todos los que narran historias, de todos los que leemos enmudeciendo el alma.

Hoy quiero que sepas, que sigo pensando en ti, alegrándome de haberte conocido, y que escribo estas palabras, porque hoy día de San Jordi, aunque sea un día tan especial, es un día más que tengo que ir a trabajar, a cumplir con mi rutina y no quiero que eso me impida hacerte llegar de algún modo, mi abrazo para que sepas que sigues siendo así de grande para mí…


Amanece un día hermoso, sin nubes, sin vientos, sin lluvia, sólo de azules certeros, de clari azules vistiendo al soberbio cielo, que sé que ha sido pincelado por una mano muda, que jamás nos revelará su nombre.


Amanecen mis ojos frente a la arena y mis párpados hinchados de noche en vela, de preguntas sin respuesta, de versos sin fin, sin otra causa que la añoranza secreta que dibujo en estas palabras para poder contarte…


Mis pupilas de agua frente al mar, mi corazón vertido en sus orillas cómo arroyo…. y el mar permaneciendo en su misma calma… ¡Tantos arroyos ha visto verterse sin inmutarse apenas en su oleaje!… y sólo como sutil respuesta, como murmullo o caricia que nos sosiegue por unos instantes, llega y vierte la calma orilla de sus espumas y nos impregna los pies descalzos con sus aguas, llevándose la huella de nuestros pesares, para siempre, mar adentro.


Están las algas flotando en el agua, yendo y viniendo casi rozando la orilla, yendo y viniendo también hasta mi corazón de selva, que quiere alcanzarlas, y ser alga flotante, ola que la acompañe, grano dorado sobre la arena, mujer completa, palabras para los sueños, yendo y viniendo del mar o de tu orilla, de tu abrazo de amigo, y de tus arroyos y auroras claras, o de tus noches oscuras, cuando despiertes y te sientas solitario y sabrás que estaré allí contigo, como tú has estado conmigo, siendo mar inmenso donde llorar mis penas y abrazo tierno donde arroparme.


Resaltan entre las dunas, las almas más vivas, chiquititas partículas de oro, dormidas solamente en el polvo que las envuelve bajo el sol…


Y sí la mano muda que pinta el cielo nos dice: que del polvo venimos y al polvo regresaremos, el poeta nos dirá: que también polvo de oro podemos ser entre las dunas.


Tumbo mi cuerpo en esta duna, derrito mis sueños al sol temprano de abril, derrito también mi piel, mis manos, mis ojos blandos, lloro por ti y por mí, soy dichosa por ti y por mi, imagino muchas mañanas para nosotros, mientras escucho esta canción cerca del mar.


Porque lo único que deseo hoy, lo único que vengo a contarte esta mañana, para que nunca olvides…


Es que la mano muda, que me ha pintado siendo arena y agua, sombra y aire, sentimiento y mujer, hija y madre…

Hija, tu hija, Madre, tu madre, Amiga, tu amiga, Amante, tu amante...

No se olvide nunca de seguir pintando este lazo que me une a tu alma, partícula de oro que brilla junto a mis dunas, bajo este cielo clari azul y este mar que nos seguirá envolviendo entre sus olas.


A todos y cada uno de mis amigos, Mayde.



Imágenes de Josep Tomàs "Thundershead" en flickr y Teresa Salvador "Fábulas" en flickr:


http://www.flickr.com/photos/thundershead/3468813560/in/set-72157617223044206/
http://www.flickr.com/photos/teresafabulas/3690918875/sizes/o/in/set-72157620329908831/






2 comentarios:

Melody Paz dijo...

Mayde me pones crazy cuando escribes, salgo de la estratosfera, de verdad me encanta tu naturalidad: el ritmo, las metáforas, la candencia, el sentido. Que bien escribes amiga, un hermoso paseo seguir los andares de tus versos.

Mayde Molina dijo...

Gracias Melody, querida... mi linda amiga en la distancia.
Gracias a ti Teresa, te mando un montón de besos y un fuerte abrazo.