jueves, 28 de abril de 2011

El Dios del arrozal


Mujer campesina en Cuenca de Azuay



No conozco el tiempo bobo.
No me aburro, ni me lloran los ojos.
No es preciso llorar para estar viva.
Nadie recuerda el día de mi nacimiento
y sin embargo, 
nace un día tras otro, en mí,  
la misma senda
y mi hombro apoyado en tu hombro.
Soy mujer de las antiguas;
la que cocina en tus días y sueña poco.
Le pongo cobijas a tu sombra de paz
mientras descansas.

Tú caminas delante,
yo voy detrás, siguiendo tus pasos.
Las hijas de esta tierra, todas las nuestras,
las que son como mi madre, van conmigo.

Nadie se queja.
Hay que labrar y sembrar,
llevar la luz al grano
sobre los campos. 
Rezar todas las noches
al Dios del arrozal.

Aquí hay tanta gente, con hijos, nietos
y muertos vivos...
Tantos hombres con caminos rotos que van y vienen 
siempre, al mismo lugar del entrepecho
para que uno sepa que aún le queda 
mucho corazón por dentro.

Camino detrás tuyo y nunca lloro.
Porque mi hombro se apoya en tu hombro.
Pero alguna vez es él:
el Dios del arrozal,
el que empaña de lluvia mis ojos.
  


Queridos amigos,
 mañana tendremos un nuevo encuentro del grupo ZeroArt  
en La Cigale”
calle Tordera Nº 50  del barrio de Gracia.
Leeremos algún poema de nuestro querido José L. Zúñiga,
ya que este viernes era,  el que él iba a estar entre nosotros
y lo estará.

4 comentarios:

eloy dijo...

Mayde, siempre te leo, aunque no siempre te comente. Gran poema este de hoy, me ha gustado mucho.

Besos

eloy

angelcifu dijo...

Hacía un tiempo que no pasaba a verte, me alegro que la luz haya llegado a visitarte y deseo que ya no te abandone, lindas tus frases..
se me cuidan en sus encuentros y me suscribo a ese abrazo para el Sr. Zúñiga. Estoy allí con ustedes en mi pensamiento.

Oréadas dijo...

Muy buenos versos Mayde.
La mujer que llora renace en cada suspiro.
:) Un besito.
Pd: Me ha agradado mucho compartir sentimientos en Zero Art

Leonel Licea dijo...

Coincido con Eloy, Mayde, me parece un gran poema.
Enhorabuena.
Un abrazo.
Leo