martes, 12 de abril de 2011

Justo ahora...



Justo ahora, a estas horas, cuando me empieza a hablar el sueño de tu voz, me pierdo del mundo a lado viento y encuentro mi tiempo, a lado vos.
Entonces soy la dueña del silencio, mientras me miro y me espejo en tu cuerpo desnudo
y dilato mi vida en tu mirada.

Justo ahora, a estas horas…
Cuando empieza este: “te sueño en mi deseo y aún no te tengo a mi lado, pero a mi lado estás”
Soy de nuevo de memorias de carne que renacen, soy de recuerdos, que no huelen a niebla, ni a sal, ni arena, sino a estar viva y despierta contra tu cuerpo.
Soy del tiempo o de la era donde el amor se brinda don del agua, donde el amor se escancia y se levanta libertad y la primera estación que me llega, es tu mirada de hombre-niño a mi fe desnuda y niña, que se me abraza a la carne y se me pierden las dudas, en el aire, mientras me danzas las horas y me enciendes los sueños, a lado corazón y a lado beso.
Y me vas despertando, uno a uno, los sentidos, uno a uno, me amarras a tu pecho los latidos, y al ancla de tu vientre y a poniente, me deshaces por completo, y aún sabiéndome salvaje e indomable hebra de aire, me abrazas, me amas, me retienes. Y contigo nunca soy: la que tiembla en el viento, nada soy y soy por ti como aquel Pegaso blanco, que se viste en tu sueño de amor claro, que se sabe de amor rojo en tus labios. 

...Pero hoy aún me desespero.
Aunque sonrío y tacho días con esta mano de escriba, en un calendario de abril lluvia y sol incipiente que crece lentamente hacia el verano.
Y sé que todo ha de ser, tal como estamos imaginando, justo ahora que nada falta, para dejar de imaginarlo.

Pero como aún no he llegado a tu próximo sábado, como aún no estoy allí, o ahí mismo contigo. Soy de viento, soy de voz, para colarme en tu alma, soy tu cuento de amor.
Soy  del  pienso, del siento, del habla, del sigo al latido que me entraña… Soy del vibro y del eres, lo que le falta a mi vida para dejar de escribirla.
Soy del ya estoy llegando a dónde tu casa es la puerta, fe abierta a mi fe, que espera otro beso desnudo, vistiéndose de estreno en tu desnudez.

Soy del sueño que de tanto soñarlo se ha hecho loca realidad. Soy del corro por tus venas, libertad. Soy de tu cuerpo la sangre, el ritmo, la cadencia, que late desde dentro hacia a fuera. Soy de mi piel en tu piel, la espera de gozarnos primavera, otra vez.
Soy tu destino imperfecto o divino, quien lo sabe…
Soy mujer, ya no de aire ni de viento, porque puedo sentirme en cada célula, y en cada esquina, en que en mi alba camina hacia ti, soy mujer porque me habitas al alba.
Soy tu lado fantasía o la noche de tu día. 
Soy centro de gravedad en tu vuelco y ya sabes lo demás

Soy del mar, como el agua misma de la vida y no tengo otro lugar, ni otra gloria que la honda ola en que me arrastras y me apartas del mundo y me haces ser solamente de ti.
Porque el amor, bien lo sabes... Cuando es del bueno ha de celarse, porque hoy el mundo anda ciego y falto y muerto de hambre, por beberse de un soplo, un amor como el nuestro.

Soy del no tengo otra memoria, que tu aliento en mi nuca, respirándome la noche en duermevela, mientras me apartas los rizos y me besas.
Soy tal como en el sueño de vida o equipaje de ayer, en que fuimos-somos-seremos, como siempre, como este próximo finde, como otra vez: por fin libres y de Nos.
Eso creo, que soy o que somos. Solamente amor sencillo brillando en los ojos.

 Y el sólo creo en ti y en ti me alzo, no es más que el son de repetición, el bis a bis que nos lleva a las puertas de ese cielo, sabiendo, que no hay demora en el Ser cuanto deseemos. Mientras cada día, se nos va muriendo un poco la absurda irrealidad del mundo.

Y todo esto que te digo, no solamente es mi libre pensamiento, es el lugar al que he aprendido a volar junto a ti, con los ojos abiertos y en los tuyos, viajando al mismo centro de la selva, o de la vida, o de la tierra universal, o de este valle, dónde dicen... nos caímos del aire.
Donde no hemos de ser ni hombre ni mujer, ni leones hambrientos, ni sed, ni hambre, ni estaciones del sueño. Sino trémulos verbos del fuego del alma y alas del tiempo que se enlazan.

Y cada vez que yo me rompa en tu cielo, ámame más aún.
Recógeme del viento, niño amor, porque te llevo conmigo en mi vuelo, al paraíso de la aurora y cuerpo a cuerpo, haremos una fiesta sin bengalas, y a deshoras, antes de que nos derrita el sol y nos transforme otra vez en sola y simplemente tan humanos.

Y cuando despertemos,
no me preguntes lo que siempre sucede
Qué hora es…A qué hora se come, a qué hora se duerme, a qué hora no es hora otra vez para andar en cueros de lado a lado de la cama, sin descansar primero la calma y las alas, desnudas en el aire.
Y saldremos vestidos de verano, a dar un paseo por la vida, que seguirá ahí fuera, latiendo, sin saber que nada nos importa ya.

Justo ahora, sueño que me miras y te pregunto quien soy, de dónde vengo a dónde voy. Pero tú no me respondes. Solamente sonríes y me coges con más fuerza las manos. Me aprietas la cintura,  me besas la sonrisa, me sabes la locura. Y cuando te miro y te leo otra vez esa prisa en los ojos; a lado vos te me llevas corriendo y me haces ser del cielo y no de mí, ni del mundo y entonces ya sé todo cuanto soy.

Porque de lado a lado de la cama, me levantas, me vuelas sin alas.
Nos amamos
desnudos y perfectos, como nadie lo sabe.
Y el alma sigue niña, el agua sigue viva y la vida es la esperanza de que nunca todo esto se nos caiga. 
Nunca
Porque yo no sé volar sin ti.
Porque yo  no puedo, ni quiero, ni aprendo, mi amor, a ser del aire sin vos…
Porque siempre fui Pegaso Blanco,
O alma desnuda a tu abrazo.

“mujer de aire”



4 comentarios:

vicente dijo...

Aparto mi sombrero, maravilloso!

Adoro todos vuestros "Soy", reflejáis una verdad que apasiona todo verbo, adjetivo, nombre, los envolvéis en terciopelo fino, emocionáis, porque nombráis, amor así no hay,,,efecto es, pocos quedan nobilísimos., el vuestro,es uno de ellos.

Levantáis alma, léeros, es bondad abierta, insisto, tanta verdad condensáis en mil formas.

Con sinceridad deciros debo, que ansía este castellano que salir todo de miradas en silencio, todo bien sea, porque amor así, ha de "celarse"...bien mantenéis, Releer débese, a tenor de exquisitez mostrada.

Bravo.

vicente dijo...

Puntualizar hácese, no una, unas cuantas...Gracias de nou.

AITOR X dijo...

¿Escribir poemas es destruir la sintaxis?...

Uno que ama las palabras cuando dicen algo .

Carmela dijo...

Precioso y yo con Aitor.
Mientras las palabras digan no importan como se escriban.
Bicos grandes.