miércoles, 2 de marzo de 2011

No me sueñes...






No me sueñes. No me sueñes solamente. No me pienses cuando duermes y me inventes desnuda entre tus brazos y te creas que ahí me tienes.
Sólo tenme, sólo créeme, sólo siénteme.
No me sueñes solamente, no dibujes con tus manos en la noche mi talle, no me exilies a tus besos sin carne, no me ames con lenguaje de sueño, brumoso y volátil. No me estalles volcán de aire, en medio de la nada. No te vayas sin mí, ni de mí.  No me duermas sin ti, no me dances nocturno y secreto y sin baile. No me sientas piel de aire, no me prohíbas cuando levante la mañana y el mundo me prohíba,  no te midas en el tiempo sin mí. No te fugues a ningún lugar sin mí.
No me escondas de día, no me mueras de día, no me calles de día, no te olvides de mí. No me falles.

Porque yo no sólo te sueño cuando duermo, no sólo te pienso cuando duermo, no sólo te beso y te alcanzo en el aire y estallo en mil pedazos sobre mi lecho, si te invento. No sólo te pido y te desnudo y te llevo como a un sueño vivo. Yo te siento.
Tenso las cuerdas del tiempo y si están flojas; me mido en la distancia hasta tu boca. Y otra vez más, cuando caigo en picado desde el aire, eres el fuego en las llamas de mi vientre, cierro los ojos y me apago lentamente, durmiendo en este sueño que se me ha hecho presente, y cuando me desvelo me exilio al clamor de tu silencio, te miro con mis ojos sin tiempo, te pido rubor a mis mejillas, a mi toda fantasía, te siento en mi saliva, te huelo y te respiro y te palpo.
Renazco de tus labios y somos sal y viento y beso y carne y realidad.

Y no es que sea solamente eso, amor, no es que yo diga o tema, o te prohíba al despertar y entonces tú te vueles tras el sol. No es que yo pida que acabe pronto el día y llegue otra noche,  para que vuelva a estar dormida y allí te sueñe o te llame a mi pasión. No es que te desee solamente en el fervor de mi mente y no sepa alcanzarte más allá. No es que te presienta al despertar y te retenga en mi caricia y te esconda debajo de mi piel, de mi sonrisa y te lleve por el mundo y sepa simplemente que un día ha de ser. Es que ha de ser amor.
Porque está escrito en el libro de la vida, porque el sueño se ha hecho vida y camino y fundamento de nuestros pasos.
Porque el sueño está despierto, porque está escrito en el lenguaje de los tiempos, porque lo he escrito yo a golpe de palabra, a golpe de nostalgia, a canto y a delirio y a plegaria de mi voz,  cuando llega otra mañana y me despierta y tú te vuelas al sol y desde allí lejano me contemplas.
Me calientas la piel y me das vida y me lastimas, me lastimas y me sueñas y me olvidas, todo el día, amor.
No me sueñes, no me sueñes solamente.

“mujer de aire”

Imagen de Teresa Salvador, "Fábulas" en Flickr

3 comentarios:

angelcifu dijo...

Tengo una soledad tan concurrida como una procesión..y es una soledad tan desolada. Me lastimas, me sueñas y me miras...
me miras con buenos ojos,
los ojos que deposito en vos.

Se supera día a día compañera,
esto es ciertamente elegante y bello. Es un canto, es un himno...
que me quedo, como si ya fuese mío.
Muchas gracias.


Y mucho amor, del bueno, eso si..

Taty Cascada dijo...

Hola Mayde:
¡Pero que prosa más intensa y sensual has escrito!. No tan sólo te expandes en metáforas preciosas, sino que usas el lenguaje de manera tan fluida, que es un gusto leerte...
Quien nos calienta la piel amiga mía, siempre vivirá en nuestros más recónditos sueños. Y a ellos les sucede igual, marcamos a fuego nuestro poder en sus cuerpos.
Un beso amiga, gracias por los halagos para mi pequeño.

carmen jiménez dijo...

Mayde poeta, Mayde compañera de letras. Me pregunto cómo es posible no tenerte enlazada a "mis otros mundos"; ésos que se sueñan y nunca despiertan.
Qué bella prosa poética, que bella coincidencia encontrar en tus palabras el reflejo de las mías. Me encanta este género.
Dicen que el primer paso para hacer realidad los sueños, es soñarlos. Luego, a veces se olvida, hay que mantenerlos despiertos.
Un besazo y un placer haber conectado contigo a través de tu facebook, y a través del recuerdo de nuestra Laura poeta.