viernes, 18 de marzo de 2011

You raise me up...




He comprado un diccionario en blanco
para escribir en él 

día tras día
nuestros verbos.
He calcado con papel carbón el Sol
y ahora es la estrella
que brilla secreta
en esta galaxia
que pinto en mis cuadernos.

Mañana,
seré la nueva primavera
a lomos de la aurora
en tu regazo.
Cesó la lluvia al corazón
brotó la sangre viva 

a ambos flancos del milenio.

Me he extinguido de aquel aire
que era mi casa sin paredes

junto al viento. 

No escribiré que te anhelo
o que tanto te sueño y te deseo

porque es demasiado sencillo
hacerlo en verso.

Prefiero llevar hasta tu boca
mi nombre de diosa
para que me lo incendies 

o me lo excelses
o me lo quiebres
con tu beso
... O me lo vueles a tu cielo
o me lo ciegues con tus ojos
o me lo riegues 

entero
con tu amor
en blanco ocaso.

Porque ya no soy la legendaria aurora
que vive y tiembla desnuda sobre el aire
sino la mujer
que desnudo
se hace
cuando se alza en tu cima
o se espeja en tu estigma
o se rompe en mi valle
(... when you raise me up,
my love...)




3 comentarios:

Vicent, dijo...

Transparencias a flor.

Víctor Manuel Guzmán dijo...

Un poema muy bien narrado. Cuenta una historia del mortal ejercicio de la vida, que es como el tabular de los deseos que camina al crematorio de las promesas de la falsa lista y de las buenas obras. Así las huellas de la historia son quemadas ante el nuevo tribunal de las ofrendas donde el amor se hace y no se hace, donde el amor se siente o se diluye.

Carmela dijo...

Lo dicho, y resumiendo, precioso.
Bicos.