martes, 7 de septiembre de 2010

Mujer de aire / Dona d´aire




Havies dit el meu en somnis…

La nit cercava les faules d’aquell antic tresor
Que havies guardat de nen
a sota del teu llit,
quan justament,
començaves a ser poeta dels somnis
Y un nen esponja a dins del mar
Acaronat pels cants de les sirenes

Allà l’havies sentit per primer cop, el meu nom
Per això va créixer el teu somriure immens
Va transportar als teus ulls el plugim d’un amor
Que encara no coneixies
Encara no havies aprés a estimar
Però els teus ulls de nen ja brillaven com estels de nit
Quan en pensaves…

“Algun dia, ella serà meva
la dona més nua, la dona de l’aire
i les escumes”

Però vas créixer massa ràpid
T’havies fet gran
I encara tot esponja com eres
Seguies cercant somnis pel mon
Però t’havies oblidat de mi
I de la força universal del meu nom

I jo, havia tingut que estar vivint
Tot el temps sense tu
Als versos dels poetes
A les teles dels pintors
A l’ombra del vent
Perquè el destí no s’oblidés
De pronunciar-me encara
I jo pugues així seguir existint
Dona de l’aire

Però aquesta darrera nit
Vas tornar a dir el meu nom, mentre dormies
I jo vaig haver de sortir de cada vers
De cada tela
De l’esquena del vent
Per tornar a acaronar-te en el teu somni d’amor

Ara ja sabies estimar
Ja havies aprés molt bé
Ja podies desdibuixar-me
I torna a crear-me tota sencera
Entre les teves mans
Ja podies esborrar-me de les venes
Aquella dona dels versos i dels poemes
Per fer-la realitat
Amb el teu desig intens d’amor

Vas omplir la meva blanca nuesa de petons
Es varem pintar els teus llavis de vermell
Besant els meus
En vas deixar al ventre
La frescor i la delícia
De les escumes de l’atlàntic
I jo respirava del teu cos
Mentre entraves tu a dins meu,
Conscient de que ja mai  podries oblidar-me
Conscient de que jo potser algun dia
tornaria a ser de l aire
I tu de l’escumes de l’oceà

He despertat aquest matí recargolada en el teu somni
He despertat amb els cabells vermells
Com el color dels meus llavis i del teu foc
He despertat amb els cabells vermells
I una manta de flors cobrint-me els peus
Per no sentir cap fred
I haver de sortir volant aquest cop

Ara sé que jo no he de tenir por de res
Ni tan sols dels teus llavis quan en pronuncien
Ni tan sols del vent
Quan en deixi nua
Perquè tu en tinguis tota nua

***





Habías pronunciado mi nombre en sueños...

La noche andaba buscando
las fábulas de aquel antiguo tesoro
que habías guardado de niño
debajo de tu cama,
cuando precisamente,
empezabas a ser poeta de los sueños
y un niño esponja dentro del mar
acunado por los cantos de las sirenas

Allí, habías escuchado por primera vez mi nombre
Por eso creció inmensa tu sonrisa
Llevó a tus ojos la llovizna de un amor
Que aún no conocías
Todavía no habías aprendido a amar
Pero esos ojos de niño ya brillaban como estrellas de la noche
Cuando me pensabas...

“Algún día,  será mía...
La mujer más desnuda, la mujer del aire
y las espumas del mar”

Pero creciste demasiado rápido
Te habías hecho mayor
Aún seguías todo esponja
Aún seguías buscando sueños por el mundo
Y te habías olvidado de mí
y de la fuerza universal de mi nombre

Y yo, había tenido que estar viviendo
Todo el tiempo sin ti
En los versos de los poetas
En los lienzos de los pintores
A la sombra del viento
Para que el destino no se olvidara
De pronunciarme todavía
Y yo pudiese de ese modo seguir existiendo
Mujer del aire

Pero esta última noche
Volviste a decir mi nombre mientras dormías
Y yo tuve que salir de cada verso
De cada lienzo
De las espaldas del viento
Para volver a acariciarte en tu sueño de amor

Ahora ya sabías amar
Ya habías aprendido muy bien
Ya podías desdibujarme
Y volver a crearme entera
Entre tus manos
Ya podías borrarme de las venas
A aquella mujer de los versos
Y de los poemas
Para hacerla realidad
Con tu deseo de amor

Dejaste en mi blanca desnudez tus besos
Se tiñeron tus propios labios de rojo
Besando los míos
Me dejaste en el vientre
El frescor y la delicia
De las espumas del atlántico
Y yo respiraba de tu cuerpo
Mientras tú entrabas en mí
Consciente de que ya nunca podrías olvidarme
Consciente de que tal vez algún día
Yo volvería a ser del aire
Y tú de las espumas del océano

He despertado esta mañana enroscada en tu sueño
He despertado con los cabellos rojos
Como el color de mis labios y de tu fuego
He despertado con los cabellos rojos
Y una manta de flores cubriéndome los pies
Para no sentir frío
Y no tener que salir volando esta vez

Ahora sé que no debo tener miedo de nada
Ni siquiera de tus labios cuando me pronuncien
Ni siquiera del viento
Cuando me deje desnuda
Para que tú me tengas desnuda




“mujer de aire”




5 comentarios:

Laura Caro dijo...

Muy bello, Mayde.
Seguro que fue así como lo cuentas y ya te soñó antes.
Un abrazo.

Mistral dijo...

Hermosísimo!!!

Saludos cordiales
Un abrazo

Noray dijo...

¡Qué belleza!

¿Qué fue primero:
el sueño o el nombre?
Sea como fuere
seguro que es real.


Un abrazo

Leonel dijo...

La noche, esa compañera de aventuras, de insomnio, de vida, la combinas con tu mundo de aire y nace esta fábula, en la que eres protagonistas. No debes temer nada mujer de aire, porque si el viento te desnuda, sabrà como proteger tanta belleza.
Un beso y un abrazo.
Leo

Carmela dijo...

Preciosos versos y bonita forma de presentarlo.
Me gusta.
Un biquiño muy grande.