viernes, 5 de noviembre de 2010

Niñas de papel y espejo mentiroso





Niñas de papel
y espejo mentiroso
Yo ya sabía de ellas:
Niñas-mujer de papel
sin formas, ni curvas,
ni color apenas en la piel
Niñas sin ganas de crecer
Niñas huyendo de ser mujer


Niñas comiendo una manzana
como único sustento
para pasar la mañana
Mentes brillantes
de chiquilla preciosa
contando las calorías
y luego corriendo hacía el baño
en desespero
y a hurtadillas
para expulsar lo que ingerían
Si un ojo vigilante
las obligaba a comer
algo más de lo que ellas deseaban...


Niñas engañadas y confundidas
en los conceptos de lo bello
de las formas de la silueta humana
Niñas buscando su "sin figura"
entre las fotos de una revista
de alta costura
entre las musas de modistos
y otros “artistas” retorcidos
que poco o nada amaban
el cuerpo
de la mujer

“No más de 50 kilos…
lo bello esta al filo de lo invisible”
Ni un michelín, niña bonita
y el vientre bien planito
o hundido hacia el ombligo
como una cuchararita de metal sin brillo
Nada de pechos, ni de caderas,
ni de barriga que asome un sólo milímetro,
nada de formas coquetas
que se mueven al andar
nada de cuerpos repletos
ni de pechos bien puestos
o pequeños, o redondos
Nada, de nada

Lo bello, en la pasarela, está al filo de lo invisible
en la "sin silueta" plana,

en la que cubre los huesos
con un kilo de manzanas
y tres excursiones diarias
volcándose de cada exceso
en una taza de baño
con la tapa levantada
y la puerta cerrada tras la espalda
a cal y canto

Y allí en un sin aliento
cubriéndose con finas telas
del frío lujoso de los espejos
reflejo de la vida-teatro en que nadamos...
Niñas-Modelo temblándole los huesos al hambre
niñas mujer, esclavizadas a la cifra

de su báscula
Niñas del mundo
queriendo copiar en las calles
la imagen de aquellas musas
de papel tan “deseadas”
Niñas vestidas y transformadas
trágicamente...
En un manojo de huesos con blanco camisón
Durmiendo sus sueños más secretos
en una cama de hospital
tras haber bajado
los cincuenta
y los cuarenta
y hasta los treinta
y cinco
Niñas al borde del abismo
llamándole a la muerte
por su nombre


Niñas queriendo ser como las "musas"
de esa alta costura
sin vergüenza ni remilgos
Jóvenes cuerpecitos
matándose a laxantes
ya sin forma en la cintura,
y sin brillo en los ojos
Sin apariencia femenina alguna

Solamente medio risas
sonriéndole a un espejo que les seguía mintiendo
a su antojo
Que les decía "bellas"
detrás de las cuencas de sus ojos
Al otro lado,
mudo y despiadado
a espaldas de un mundo
mudo y despiadado

Y una sonrisa entreabierta
ojeando de nuevo las revistas
y un par de ojeras
que no hay maquillaje que las revista
y esas piernas de palillo
soñando el brillo de las pasarelas 
sin saber de sus penumbras
Todavía resistiéndose al mínimo antojo
que pudiese poner sobre sus muslos
un sólo gramo más
un sólo gramo más
que vomitar

Niñas soñando lo absurdo
de un mundo irreal
y mentiroso

Y yo tuve que ver un día…
En la consulta del psicólogo

mientras esperaba con mi hijo
a que nos dieran el resultado
de uno de esos larguísimos
test de dislexia
A una niña preciosa, de ojos negros,
hundidos en las cuencas de su cara
A una niña de piel y de huesos
fina como el  papel
con su blanco camisón,
compitiendo con el color de su rostro
Saliendo de la consulta del psiquiatra,
tirándose a los brazos de su padre
para decirle:
_ “Papá que dice el doctor
que ya estoy mucho mejor
que ya peso cuarenta y cinco  
y tal vez el mes que viene
pueda marcharme por fin
contigo”

Y tuve que tragarme mi pena
y mis  lágrimas y mi saliva
y mi impotencia de no poder hacer nada

por salvarla
mientras me decía a mí misma
que en este maldito mundo,
mundo de nadie y de todos,
cruel, extraño y embustero,
existen dos mitades paralelas
y abismales

Dos mundos a parte
que no se tocan, ni se entienden
ni se miran el uno al otro
a los ojos cara a cara
mientras se siguen desfigurando
en nuestras manos
y ante el silencio
de nuestros mudos labios

Mundos paralelos
en los que conviven lejanos :
Padres llenos de sufrimiento
que no tienen ni los medios, ni el sustento
que darle a sus hijos como alimento
para que crezcan bien sanos
Y padres con los bolsillos llenos,
que podrían, si quisieran,
comprarlo todo
Un mundo entero
para sus niñas bonitas
y sin embargo
aún no tienen la certeza
de saber

si sus pequeñas
de huesos y ojeras y blanca piel
llegarán a superar un día
la franja de los cincuenta
y podrán volver a ver

el brillo de una estrella
luciendo en su tez
renaciendo de ser luz aletargada


En la cara de las niñas
de sus ojos


*En el hospital donde trabajo, cada vez son más las niñas con anorexia y estados de bulímia muy graves, que llegan a las consultas de psiquiatría, haciendo necesario su ingreso urgente e inmediato, debido al mal estado nutritivo en que se encuentran.
Niñas que a veces ni siquiera han cumplido los 12 ó 14 años...
Es verdaderamente terrible, y a mí personalmente, es un tema que me enciende y he querido escribir este poema realista con todo mi cariño, pero también con la intención, de dar un toque de atención, y de gritarle basta, a los sinvergüenzas que están siendo cómplices de esta terrible situación...
Y  dejar abierto este debate y tomar consciencia entre todos, de que esta sociedad que nos rodea y en la que nos sentimos, a menudo, mani atados, está haciendo que muchas de nuestras niñas, sigan enfermando día tras día por querer copiar esos patrones de lo “perfecto”, tan equivocados y lejanos a lo sano, solamente porque es lo que está dictando el mundo de la moda

8 comentarios:

Amelia Díaz dijo...

Tal vez luego pueda escribirte, mi trilliza preciosa...ahora estoy llorando.

Besos enormes, mi niña.

Carmela Rey dijo...

Niñas...Me dejaste sin palabras.
Nos has puesto ante la frente el gran problema, y ahora no tenemos escapatoria, sino llorar por ellas,dar un buen tirón de orejas a los responsables y solidarizarnos con lo que has escrito.
Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Nello tu texto y muy real

Leonel dijo...

Hay realidades duras que duelen dentro y sirve coraje para enfrentarlas, como en tus versos, que me han invadido de una conmoción infinita. Me pregunto hasta cuando debemos aceptar los modelos que nos impone el consumismo...
Veroso para meditar, querida Mayde.
Gracias y un abrazo fuerte.
Leo

Terly dijo...

Menudo tema el de la anorexia, querida amiga, yo lo tuve de cerca con una sobrina hace ya muchos años, lo cogimos a tiempo pero ahora tiene cincuenta años y aún paga las consecuencias.
Una excelente llamada de atención la tuya, Mayde.
Un beso.

reltih dijo...

no sabría definir: sí es un problema de salud o de egocentrismo. lo natural siempre prevalecerá. excelente crítica -en mi forma de interpretación-.
un abrazo

Ricardo Miñana dijo...

Profundo tu post, me ha gustado la critica.
un placer pasar a leerte.
feliz semana.
un abrazo.

Lembranza dijo...

Muy real Mayde y muy fuerte, pero hay que sacarlo, esta ahí, no se puede cerrar los ojos y no querer ver. Mi trabajo en el hospital y en mi vida personal, me hace ver cosas sobre anorexia y bulimia muy fuerte. Un saludo