jueves, 4 de marzo de 2010

Sueño burbuja

Mi niña de aire
caminaba de puntillas
por las cumbres de las nubes…
Buscaba entre los huecos,
un suspiro de viento,
un lugar donde mecerse
al son de un sueño burbuja…

Era pequeña y sabia
Imaginaria como todos los niños
que alguna vez despiertos
han visto o inventado
un mundo 

burbuja de fábulas


Pintaba corolas
en el azul primaveral del cielo
Detenía el pincel entre sus dedos,
borraba de un soplo cada trazo…
Girando sobre sí misma
Danzaba en el aire,
gozando en la aventura
de aquel precioso vuelo
a pocos metros del suelo
Cada tarde al salir de la escuela
mi niña de aire
cambiaba una vez más el juego
y el lugar donde vivirlo...
Ahora pertenecía a este mundo;
vivía en nuestro planeta
era una ardilla roja
que trepaba veloz por la higuera del patio 

Subía y subía
sosteniendo la ilusión
al viejo y macerado tronco
Sintiéndose chiquitita
Diminuta como aquella hormiga
que había ido a explorar
la vida palpitando
sobre la blanca piel de su mano

Ella sentía, veía, reía…
El minúsculo explorador trepaba
ágil y triunfal ya por su brazo
haciéndole cosquillas
con las las patas
en los vellos
¡Soy un gigante para ella!
................_Pensó al instante…
¡Una niña-diosa humana!
¡La mano que mueve y sostiene
su pequeño mundo hormiga!

Ascendía la minúscula exploradora

negra y traviesa
sigilosamente por su piel…
Cuando mi niña de aire
cambió al instante
su rostro por el triste semblante de la duda
y la dormida angustia

Miró a la pequeña hormiga
y se detuvo a pensar
Quedándose sostenida 
en aquel gran interrogante:

¿En el brazo de que Dios
de su “mundo niña-hormiga”
estaría ella trepando
en aquel preciso instante?

Mi niña de aire,
ahora tiene más de 40 años
y sigue buscando su sueño burbuja
en cada árbol

*****



Lucíabluesindreams
Imágenes "Mujer de aire" y "Verde que te quiero verde..." de Fábulas

2 comentarios:

Laura Caro dijo...

Nunca dejes de soñar. Es uno de los secretos para ser feliz.
Un abrazo.

Leonel dijo...

De niños, todos tenemos la sabiduría de la honestidad y de los sueños, cuanto daría por regresar a esos tiempo donde las preocupaciones eran iguales a cero.
Precioso tu poema, Mayde, sigue soñando, siempre.
Un abrazo.
Leo