domingo, 7 de septiembre de 2008

Recuerdos





Tenía 9 años y una pluma roja entre las manos. Se deslizaba como hechizada, quería trazar pensamientos que parecían venir de un sueño traído por mi niña de aire.

Pero aún eran pocos los años y muchos los recuerdos que plasmar sobre el papel, por eso entonces sólo fui capaz de escribir tu nombre: María.
Se grabaron en mi memoria todas las caricias que de niña me diste y las tardes de cuentos junto a la chimenea. Tu voz dulce y una de tus manos uniendo un mechón blanco que escapaba del moño que te recogías tras la nuca. La otra, la tenías posada sobre la piel blanca de tu pecho y de él se escapaba la fragancia de pétalos de rosa. Cómo me gustaba olerte de cerca...

Aún me abriga el recuerdo de tus ojos transparentes velando cada espacio de mi niñez. Mirada azul como un pálido lienzo, que el mejor pintor no hubiese podido plasmar por no saber que color escoger. Pues a cada destello de luz que recibían tus ojos se transformaban.
Tenías fuego y brisa en la mirada y arrugas junto los labios que tanto dolor silenciaron. Recuerdo aquellos días en que escondías tu pequeña fortuna tras el mueble de la alacena, sin que el abuelo supiese que eras tú la que me llenaba los bolsillos de monedas.

Me conmuevo pensando en los silencios que nadie más que tú supo ver. En aquellos sueños que al ser de aire, eran tan frágiles como una luna de diciembre.

Yo quería contar cuentos como tú, pero sólo tenía 9 años cuando te marchaste. Cuando juntaste todas las monedas de la alacena para comprarme aquella pluma roja con la que hoy al fin puedo escribirte mis cuentos.

Lucíabluesindreams

2 comentarios:

Teresa Fábulas dijo...

Esta tarde de domingo, plácida y sin prisas, la estoy aprovechando para leerte y es conmovedor la relación que tenias con tu abuela, vuestra complicidad...
yo la tenía con mi padre, él también se me fué demasiado pronto...
Tarde de añoranzas :)

Mayde Molina dijo...

Si, era muy especial mi abuela, por eso la recuerdo tantísimo. Esos seres a los que quisimos tanto, y nos quisieron a nosotras de esa forma tan intensa, con el alma... nos seguirán iluminando siempre mientras vivan en nuestro recuerdo.
Gracias por estar aquí, preciosa.