😉🥰🌈🦅
domingo, 23 de febrero de 2020
viernes, 7 de febrero de 2020
Shaman woman
Sagrado femenino
Poemas sanadores para mujeres Arcoiris 🌈🥰💟🙏
Shaman Woman
![]() |
| Shaman woman |
¡A los vientos del
Sur!!
¡Sachamama! Gran Serpiente,
¡Hampue, hampue!
Ven, abre un espacio Sagrado
de cambio y de sanación
¡Ayúdame a mudar mis pieles
del pasado!
Enséñame a caminar con
impecabilidad sobre la tierra
y guíame por el camino de la
belleza
Tal vez fuera escribir una nueva corriente
una forma consciente
una forma consciente
de dejar morir tu pasado
en la belleza
De intentar permanecer justo ahí
latiendo dulcemente un poco más
y conocer tus fuerzas
Creías que las palabras eran tu sed y tu lluvia
o que eran tu furia las palabras
y gritabas con el alma
¡La locura!
Y decías...
Qué podías resistir sobre exponerte
Enfrentar la soledad del verso humano
y llorarte
escribiendo con las manos
Y amabas tanto el lenguaje
Y amabas tanto el lenguaje
que en los días más calmados
te atrevías a entramarlo con paciencia de artesano
y soñabas que con él
podías volar
¡Sí! Otra vez, volar...
Volar
muy alto y cantar…
“En el centro de mi corazón vibra un colibrí
En el
centro de mi corazón vibra un colibrí
Vi,
vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Vibra un
colibrí
Vi, vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Vibra un colibrí”
Vi, vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Y después salías a la vida vulnerable
porque estabas sintiendo el hambre y la tormenta
Tus poemas pedían, con las manos, que alguien te
quisiera
para poder también quererte
Y mirabas a los otros a los ojos
Sonreías, esperabas
Intentabas confiar...
Y volvías a perderte en el lenguaje visceral
del cuerpo a cuerpo
o a romperte sin remedio
una vez más
porque habías olvidado lo más grande:
Amarte tú primero
Perdonarte
Construir tu humanidad
Amando al ser que ya eras
y empezar a sentir tu libertad
viviendo el arquetipo de la mujer serpiente
que desprende sus pieles del pasado
transmutando en el abrazo poderoso
del animal herido de su cuerpo
El animal herido de su cuerpo extendido sobre la tierra
entregando sus jirones del pasado
al amor del gran jaguar Otorongoooo
Y el gran jaguar devorarlos
tan dentro de tu cuerpo
y tan lejos del poema
Eso era...
Eso era...
Tú querías que alguien te quisiera
para poder quererte
pero habías olvidado lo esencial
lo que ahora ya sabes Sagrado
Amarte tú primero
Edificar tu belleza
Tu rima sobre la tierra
Tu ser en libertad
Amar, volar, cantar muy alto...
“En el centro de mi corazón vibra un colibrí
En el
centro de mi corazón vibra un colibrí
Vi,
vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Vibra un
colibrí
Vi, vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Vi, vi,vi,vi,vi,vi,vibra
Vibra un colibrí”
MM🎇☪️🕉☯️
martes, 4 de febrero de 2020
Yo, Sabana
Sagrado femenino
Poemas sanadores para mujeres
Arcoiris
Tú, buscadora: lo sentías…
Ahora ya no eras la gata de la lluvia maullando en piel ajena, soledades,
¡Ya no eras!
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| Yemaya, Diosa del Mar |
Ahora dilataba tus pupilas el alma de la luna danzándole a tus ciclos:
el
amor hacia ti misma y la ternura.
Y yo, mujer hermana, tan solo te contaba mi vivencia.
Mi pequeña palabra o verdad. Mi forma personal de sanarme a mí misma, para
mí y para el mundo, por si a ti, también te servía.
Yo solo te contaba, que ahora no dormía mi memoria en sueños frágiles de aire.
Yo solo te contaba, que ahora no dormía mi memoria en sueños frágiles de aire.
Que ya
cesaba el llanto de mis ojos y giraba veloz sobre mis propios pasos, si es que
regresaba: caminante él a mi camino y volvía a recordarme, de qué hoguera y de
qué selva habíamos nacido los dos.
Y entonces yo mudaba, leona, a mi pelaje. Alborotaba al viento la melena ¡Y
rugía! Rugía de verdad, voceando frente al mar: ¡Qué yo ya no llevaba el peso
de la lluvia o de la culpa en las entrañas de la primera Eva!
Porque ahora era auténtica. Era, mujer universal.
Ya no tenía que maullar en piel de Adán o Adanes. No volvería a ser la flor trémula del aire prendiéndome en el pecho, versos con pétalos mojados en lágrimas, para un amor de nadie, para un amor fugaz solo de aire...
Porque ahora era auténtica. Era, mujer universal.
Ya no tenía que maullar en piel de Adán o Adanes. No volvería a ser la flor trémula del aire prendiéndome en el pecho, versos con pétalos mojados en lágrimas, para un amor de nadie, para un amor fugaz solo de aire...
Yo ya empezaba, a ser: Luz y Sabana
El alma de la selva, del agua y del volcán.
Y era mi vida todo eso: la luz de aquella estrella, mi espíritu salvaje, mi sangre y mi linaje.
Todo eso
era.
Y sí, también era mi corazón desprendido, en otros tiempos, volviendo a ser
prendido a la vida
y a la rama.
Mi corazón desprendido, prendido firmemente a la rama de la selva y mi vientre de la selva. Mis ojos, de la tierra del hombre verdadero.
Mi corazón desprendido, prendido firmemente a la rama de la selva y mi vientre de la selva. Mis ojos, de la tierra del hombre verdadero.
Mis ojos: sus espejos.
Y sus ojos: mis espejos.
Yo era mi Dios y mi Diosa en el camino, hacia un dulce equilibrio.
Sabía bien mi destino porque ya, había aprendido a intuir…
Fluía con la vida, olía el viento acre y el beso del almizcle y volvía a reinventar: mi calma o mi ternura. Mi grito contra el viento de la nada, mi auténtica victoria sobre el ego vencido.
Fluía con la vida, olía el viento acre y el beso del almizcle y volvía a reinventar: mi calma o mi ternura. Mi grito contra el viento de la nada, mi auténtica victoria sobre el ego vencido.
Yo era mujer
de un solo eje, montaña o cordillera ¿Sabes?
Era mamífera intuitiva y audaz. Humana, parida del cielo de lo humano. Hija del sol y la luna, del único latido de la vida y la jungla.
Era mamífera intuitiva y audaz. Humana, parida del cielo de lo humano. Hija del sol y la luna, del único latido de la vida y la jungla.
¿Y sabes, hermana? Ya no fui más felina, maullando a gatos pardos que no
sabían aun si eran amigos del diablo o habían perdido el corazón y cuatro o
siete vidas sin un amor verdadero.
Solo podía reconocerme: en otra piel como la mía, en otra selva como la
mía, en otro corazón sin rejas, sin escarcha, sin torres, sin domar.
Porque ahora solo era, mírame: “La divina”.
Aquella de la que el hombre del miedo siempre por siempre huiría, por mi bien, cada vez que intuyera que yo empezaba a ser la mejor versión de mí misma, cuando él, aun no estaba listo
Aquella de la que el hombre del miedo siempre por siempre huiría, por mi bien, cada vez que intuyera que yo empezaba a ser la mejor versión de mí misma, cuando él, aun no estaba listo
para serlo.
La mejor versión de mí misma, parida por mí misma para la tierra. Ya no quedaba guerra ni guerrera. Mi tierra era tan solo la sabana, que abría y entregaba un ser puro de fuego, o el beso en la horma de otro pecho rugiendo sangre viva y auroras frente al alba, como yo.
La mejor versión de mí misma, parida por mí misma para la tierra. Ya no quedaba guerra ni guerrera. Mi tierra era tan solo la sabana, que abría y entregaba un ser puro de fuego, o el beso en la horma de otro pecho rugiendo sangre viva y auroras frente al alba, como yo.
Esa era ahora ¡mi Sabana extendida!
Mi amor para mí misma, hoy, ya, por siempre, era.
Principio y primavera, el cauce universal de Dios y lo divino.
Sagrado femenino para el mundo. La auténtica mujer que como tú, hoy
despierta.
Hermana, esta es mi palabra. Mi pequeña historia para ti y para mí.
viernes, 19 de junio de 2015
Como no haberlo imaginado...
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como no haberlo imaginado
espejo
solo somos espejo
sorda a la voz que susurraba
¡no!¡no!
dejarse amar sin amor
y que el espejo
cobre en tu ser
la forma
el color
el crudo dolor del otro
venimos a reflejarnos
porque eso nos hace humanos
sorda a la voz que susurraba
¡no!¡no!¡espejo!
deseaba borrarte en mi memoria
y eso daba más poder a la horma
la ira
el dolor
el desacuerdo
ahora
la voz en off me susurra:
"No se ama sin amor"
ahora me respeto
te respeto
nos honro
tú y yo nosotros éramos reflejo
dos aprendices
de un mismo juego
ahora sí lo reconozco
te honro
te libero
me libero
aprenderemos, amor, aprenderemos
para eso
ahora solo somos
humanos
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sábado, 9 de mayo de 2015
Hace falta...
acaso un dios en femenino
reescribir los ancestros
con la voz del instinto
hace falta el útero y la madre
la tierra generosa
la honra
la honra
revivir la memoria
de las rosas dormidas
hace falta un camino
una literatura a prueba de aullido
saber que no estás sola
que el mundo no es injusto
contigo
que nada ni nadie
serán tu losa
hace falta un indulto
llamar al corazón camino
morada
pueblo
a la tristeza sentirla
arteria desarbolada
hace falta vestirse
con alma de mujer
para reconciliar las bestias
el páramo de duelo con el hombre
hace falta el perdón de los siglos
redimirse a la ley de la soledad
creerse y recrearse
amarse con niñez absoluta
y sobre todas las cosas
hace falta soñar que estamos vivos
que somos y nos necesitamos
que eso es lo que es
que de la mano abierta
nace el árbol y el trino y el trigal
que estamos esperando
para vivir
sin vértigo
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