martes, 21 de abril de 2015

"Las jaulas"


Usted no tiene patria ni ha venido a este mundo a conquistar su suelo. Usted no tiene jaula ni jaulero. Usted es su propia jaula. Justo el límite sin riesgo de poder ser usted mismo, que se impone a sí mismo.
Usted no tiene un corazón dueño de nada ni de nadie. Ni nada ni nadie debiera ser dueño de usted y su corazón. De hecho no es que usted tenga sencillamente un corazón, es que usted es su corazónSu impulso de estar latiendo precisamente aquí y ahora. Y usted, como yo, es porque Es en cada uno de sus latidos y sus gestos y usted es, en su camino su oficio por y para con el mundo. 

Y usted, que ya sabe muy bien que es su verdadero sabio, vive en peligro porque hay demasiados, que sin ser como usted o como yo, piensan que los hombres deben ser los dueños y señores de las cosas a las que pusieron nombre. Y las cosas son cosas y usted y yo sabemos, que cuantas más acumulamos menos espacio nos queda para SER más allá de ellas y más poder seguimos otorgando a los que nos dictan: "esto, es la felicidad"
Y usted sabe que hay demasiada gente que se muere de hambre por el mundo, mientras ellos nos siguen señalando las cosas y repiten: "esto, es la felicidad". Y sabemos que hay infinitos baremos para momentos que vivimos con más o menos dicha, independiente de las tantas cosas que en ellos poseímos. Sabemos que hay gente con la que nos sentimos en perfecta armonía y gente de la que desearíamos escapar nada más verla.
Y como todos sabemos que nuestro mundo es redondo, que todo es cíclico y que seguiremos girando repetitivamente con el planeta buscando el día tras la noche. Sabemos que hay un universo inmenso e infinito y que el hombre puede lanzar naves al espacio y hasta pisar la luna. 
Nosotros sabemos muy bien que las leyes naturales establecen un orden preciso y sabemos que existen diferentes dioses y religiones y tantas, tantas guerras abiertas en el mundo como feroces poseedores de seres y "cosas" valiosas.
Y sin embargo, usted y yo que como pájaros estamos soñando siempre nuestro vuelo  y como niños lloramos a veces el miedo ante el espejo, como hombres, hijos del putísimo progreso; vivimos cavitando en enjambres de cemento hechos por el hombre y su glorioso sueño de ser amo y señor de las cosas que podrá obtener tras gran esfuerzo para llenarse de vacua felicidad las manos. 
Y vivimos lejos de la naturaleza y ajenos a las leyes naturales. Vivimos entregados al progreso mientras que otros siguen muriendo de hambre y opresión. Pero ¡oh!, nosotros, afortunados, seguimos apretados en enjambres luminosos que nos ocultan las jaulas de nuestros egos, aquellos que dominan las mieles de nuestro espíritu.

Y así es como usted y yo hemos llegado a este punto de dejar a tan mal recaudo nuestra propia libertad
Como usted y yo, tan sabios, vivimos en una confortable pero estrecha jaula. Como usted y yo y tantos otros tantísimos tontos, hemos llegado a ser nuestros propios jauleros.

Cita de C. S Lewis
Imagen obtenida de la red

4 comentarios:

Rafael dijo...

Sabemos de esa jaula y no somos capaces de intentar salir de ella.
Un abrazo.

josé ángel dijo...

Hay dos grandes tesoros, el tiempo y la libertad para emplearlo. Todo lo demás son adornos, y nosotros somos nuestro propio limite, depende del nivel de consciencia de cada uno. Un estupendo texto que invita a la reflexión, un abrazo Mayde.

José Manuel dijo...

El hombre es el único animal que se fabrica su propia jaula para privarse de libertad,...y a eso le llama felicidad.
Maravilloso texto.

Un placer haberte conocido
Besos

Darilea dijo...

Tengo un buen amigo que un día me dijo.. "Aprende a volar para salir de ti misma" :) Besitos Mayde ;)