martes, 25 de noviembre de 2014

Azul niñez contra costumbre


Escribo libertad con diez palabras
Con diez alas de viento y un solo estandarte
Con las ventanas abiertas al milenio
y las pequeñas derrotas que me hicieron
perderla como se pierde un juego 

Escribo casi siempre una libertad 
de verdes contra azules
De mirarla desnuda y de puntillas
porque detrás me bailan los ojos 
de los que la retienen
y yo no quiero andar paredes
que puedan ser más piedras
para mi libertad

Escribo fuerte el mar,
a grito limpio en mí lo avalo
cada vez que tú
me desconciertas
y vuelvo a ser el mar 
que se derrama

He vivido hasta ahora
abriéndole la puerta a la costumbre;
sabiendo que mañana también será un mañana
tan parecido a este como otros
si no nos esforzamos
en ser mar de verdad

Es justo ese azul contra veneno de mundo...
 

Me duelen los ojos de inventarte palabras
de soñarte con toda la libertad
que puedas darme o darte yo

Tú también eres del mar
Sabrás hasta que punto nada 
nos pertenece, ni nos basta
Y sin embargo no entiendes
que el amor que yo pido
es solo ola de mar
y libertad
a dos bandas

Azul niñez contra costumbre
del hombre

Me duelen los ojos de buscarte
en ese inmenso azul
salvándonos del mundo
por ser un mismo cuerpo de mar
contra océano
Diez mares que nos escriban 
sus propias libertades
y sepan amar la calma 
y la espuma de ser ola

"mujer de aire"




2 comentarios:

Rafael dijo...

A veces es necesario llorar para aliviar el dolor de los ojos y del alma.
Un abrazo en la tarde.

carmen jiménez dijo...

Qué deliciosa libertad sería esta libertad de tus versos azules contra verdes o viceversa, acaso importa? Qué deliciosa libertad ya sólo pensarla! Un beso mujer de aire y yo diría que de fuego también.